El sector del turismo médico en Costa Rica ha demostrado ser un motor económico significativo para el país durante las últimas dos décadas. De acuerdo con las estimaciones proporcionadas por la Cámara Costarricense de la Salud (CCS), esta actividad habría generado un monto aproximado de $9.300 millones en los últimos 20 años, consolidando la posición del país en la prestación de servicios sanitarios para visitantes internacionales.
A pesar de estas cifras acumuladas, la industria no está exenta de desafíos financieros actuales. En este sentido, el sector enfrenta actualmente un impacto negativo derivado del tipo de cambio. Según los reportes, las variaciones en el valor de la moneda han afectado los ingresos de la actividad en un margen que oscila entre el 10% y el 15%.
Sobre este particular, Roberto Herrera, quien se desempeña como vicepresidente de la Cámara Costarricense de la Salud, ha señalado que las fluctuaciones del tipo de cambio han tenido repercusiones económicas directas y tangibles para el desarrollo de esta actividad. Este fenómeno monetario representa una presión adicional para los proveedores de servicios de salud que dependen del flujo de divisas extranjeras.
Para llegar a la cifra global de $9.300 millones, la Cámara Costarricense de la Salud ha utilizado como base datos suministrados por el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Específicamente, se tomaron como referencia las cifras correspondientes al año 2019, un periodo en el que el turismo médico generó aproximadamente $465 millones en divisas.
El análisis detallado de ese año revela que el país recibió un total de 70.455 turistas médicos. Estos visitantes no solo buscaron atención especializada, sino que realizaron una inversión económica considerable en el país, registrando un gasto promedio de $6.600 por cada visitante. A partir de este comportamiento financiero y el volumen de personas, la Cámara ha realizado los cálculos que permiten estimar que, a lo largo de veinte años, Costa Rica habría recibido cerca de 1,4 millones de visitas relacionadas con el turismo médico.
La trayectoria de crecimiento de este sector no ha sido accidental, sino el resultado de una estrategia sostenida. Desde el año 2006, la Cámara Costarricense de la Salud ha impulsado activamente la promoción de Costa Rica como un destino preferente para el turismo médico. Dentro de los pilares de esta estrategia se encuentra la acreditación de centros privados, buscando elevar los estándares de calidad y seguridad, así como la proyección internacional de los servicios de salud disponibles en el territorio nacional.
Entre las diversas actividades promovidas por la Cámara para fortalecer el sector, destacan la atracción constante de pacientes internacionales y la implementación de capacitación especializada para el personal de salud. Asimismo, la entidad ha fomentado la adopción de la telemedicina como herramienta de vanguardia y la exportación de servicios profesionales, permitiendo que la experiencia médica costarricense trascienda las fronteras físicas.
En el ámbito normativo, el sector alcanzó un avance significativo en el año 2023 con la aprobación de la Ley 10.320. Esta pieza legislativa fue diseñada específicamente para establecer un marco legal que permita promover y regular los servicios de turismo de salud de manera formal y estructurada.
Además de brindar un marco regulatorio, la Ley 10.320 otorgó a la Cámara Costarricense de la Salud un rol activo en la gobernanza del sector, al concederle participación en la comisión interinstitucional encargada de coordinar y supervisar la actividad. Este respaldo legal busca dar sostenibilidad a largo plazo a una industria que ha demostrado su capacidad de generar divisas y atraer a miles de personas en busca de atención médica especializada en el país.






