En la región del Catatumbo, ubicada en el departamento de Norte de Santander, se registró un hecho violento que dejó como saldo dos militares heridos. Los uniformados resultaron lesionados luego de que un artefacto explosivo fuera lanzado desde un dron, mientras el Ejército Nacional adelantaba operaciones en la zona.
Este incidente ocurre en un momento de alta sensibilidad política y operativa, ya que se produjo a menos de 24 horas de la llegada programada del presidente de la República al departamento de Norte de Santander. El ataque se suma a las diversas acciones operacionales que la Fuerza Pública ha estado desplegando en esta zona del país para combatir los grupos armados ilegales.
De acuerdo con la información suministrada por Caracol Radio, las lesiones de los dos uniformados se produjeron durante las labores militares en el Catatumbo. Hasta el momento, los reportes disponibles no han precisado la gravedad de las heridas sufridas por los militares ni se han entregado detalles actualizados sobre su estado de salud actual.
Asimismo, no existe un informe oficial que identifique quiénes fueron los ejecutores directos del ataque con el dispositivo aéreo, ni se ha logrado determinar el punto exacto desde el cual fue lanzado el explosivo que impactó a las tropas.
Este episodio se ha dado en el marco de una serie de operativos liderados por las tropas de la Fuerza de Tarea Vulcano. En estas acciones, el Ejército Nacional ha reportado diversos resultados contra la denominada estructura 33, perteneciente a las disidencias de las Farc.
Dentro de estas operaciones, el Batallón de Operaciones Terrestres N.° 11 logró la recuperación de un adolescente de nacionalidad venezolana. Según el comunicado emitido por el Ejército Nacional, el joven habría sido reclutado de manera ilegal por integrantes de la estructura 33. Tras su rescate, el adolescente fue puesto bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad que se encarga de activar las rutas necesarias para el restablecimiento de sus derechos fundamentales. No obstante, la información oficial no ha detallado el tiempo que el menor permaneció dentro de la estructura armada ni las circunstancias exactas de su reclutamiento.
En paralelo a estos sucesos, el Ejército informó sobre la entrega voluntaria de dos personas que presuntamente integraban la misma estructura 33. Uno de los individuos se presentó ante los soldados que realizaban labores de seguridad en el municipio de El Tarra, Norte de Santander. Poco después, una segunda persona perteneciente al mismo grupo armado también se entregó a las tropas en dicho municipio.
En el caso de este segundo integrante, la entrega incluyó la entrega de material bélico y logístico: una pistola, munición, una granada de mano, un teléfono celular y una motocicleta que no contaba con placa. Ambos individuos quedaron a disposición de las autoridades competentes para que se inicien los procedimientos legales correspondientes.
Adicionalmente, la Fuerza de Tarea Vulcano reportó la incautación de material de guerra, comunicaciones y tecnología durante las operaciones en el Catatumbo. Entre los elementos recuperados se encuentran una pistola Pietro Beretta, tres teléfonos celulares, un dispositivo explosivo y un dron con sus respectivos accesorios.
El Ejército sostuvo que este material está directamente relacionado con las capacidades de vigilancia y logística utilizadas por la organización armada. Según la institución, estas incautaciones afectan la capacidad operativa del grupo ilegal. Sin embargo, el reporte militar no ha aclarado si el dron hallado en estas incautaciones es el mismo aparato utilizado para lanzar el explosivo que hirió a los dos militares.
El uso de drones en las confrontaciones y operaciones en la región del Catatumbo vuelve a quedar en evidencia con este ataque. Las autoridades han subrayado que los dos uniformados fueron lesionados específicamente por un explosivo lanzado desde uno de estos dispositivos.
El hecho ha incrementado la atención sobre las condiciones de seguridad en la región, debido a la inminente visita del mandatario. Hasta el instante, no se han suministrado detalles sobre posibles modificaciones en la agenda presidencial a raíz de este ataque.
Mientras tanto, las operaciones militares continúan en el Catatumbo. Las autoridades buscan establecer las circunstancias exactas de la agresión, identificar a los responsables y hacer seguimiento a la recuperación de los uniformados heridos, mientras mantienen la ofensiva contra la estructura 33 y otras organizaciones armadas que operan en Norte de Santander.






