El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y el nuevo canciller de Venezuela, Oliver Blanco, mantuvieron este lunes una reunión en Washington. Este encuentro representa la primera vez que los jefes de la diplomacia de ambas naciones se reúnen desde que Nicolás Maduro fuera capturado a principios del año en curso. El objetivo central de la sesión fue abordar el plan de tres fases propuesto por el presidente Donald Trump para Venezuela, así como analizar las reformas institucionales necesarias para concretar una transición democrática en el país sudamericano.
Durante el desarrollo de la reunión, Marco Rubio reafirmó los puntos fundamentales del plan establecido por la administración estadounidense. Según informó el Departamento de Estado a través de un comunicado oficial, el esquema planteado por el presidente Trump se centra en tres ejes prioritarios: la estabilización de Venezuela, la recuperación de su economía y la reconciliación política, todo ello encaminado hacia una transición democrática efectiva.
En el marco de estas conversaciones, ambos funcionarios discutieron los progresos alcanzados en las negociaciones de reconciliación que están siendo lideradas por Venezuela. El comunicado del Departamento de Estado destacó que el diálogo se centró en las reformas institucionales que son indispensables para sentar las bases de un proceso electoral que sea libre, justo y creíble. Asimismo, el secretario de Estado Rubio instó a las autoridades venezolanas a dar continuidad al proceso de liberación de los presos políticos que aún permanecen detenidos en territorio venezolano.
Al concluir el encuentro, Rubio y Blanco posaron ante las cámaras en la sede del Departamento de Estado. A pesar de la visibilidad del acto, ninguno de los dos funcionarios realizó declaraciones directas ni respondió a las preguntas formuladas por los periodistas presentes en el lugar.
Posteriormente, el canciller Oliver Blanco utilizó su cuenta en la red social X para detallar los temas tratados. El diplomático señaló que durante la reunión con Rubio abordaron las relaciones bilaterales, los desafíos que enfrenta la región, la cooperación mutua y la seguridad energética entre Estados Unidos y Venezuela. Blanco expresó la disposición de su gobierno para seguir construyendo espacios de entendimiento que resulten beneficiosos tanto para la nación como para todos los ciudadanos venezolanos.
En una entrevista concedida al canal NTN24, Blanco afirmó que actualmente ambos países comparten muchas coincidencias. Según el canciller, la meta es lograr que los venezolanos tengan un norte claro orientado hacia la recuperación económica, la transformación democrática y una convivencia pacífica para todos los sectores de la sociedad.
Es importante destacar el perfil del nuevo canciller, quien fue nombrado el pasado jueves por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Oliver Blanco, un político con formación en la oposición, llega al cargo en sustitución de Félix Plasencia, quien ha sido trasladado a la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia.
Además de su reunión con el secretario de Estado, Oliver Blanco se entrevistó con el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. Durante este encuentro, Bessent felicitó a Blanco por su nombramiento y conversaron sobre la situación actual de Venezuela y la aplicación del plan de tres fases del Gobierno de Trump. A través de un mensaje en X, Bessent subrayó el compromiso de la administración estadounidense para apoyar la recuperación económica de Venezuela, revitalizar sectores críticos, impulsar la producción de energía y reconectar el sector financiero para restaurar la confianza y atraer inversiones.
Este acercamiento económico tiene como eje central el acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump en agosto, el cual otorga a Estados Unidos el control de 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano. Sobre este punto, Blanco mencionó en X que con Bessent conversaron sobre las condiciones para el pleno desarrollo económico de Venezuela, el acceso a organismos financieros multilaterales y las oportunidades de cooperación económica binacional.
Este despliegue diplomático ocurre en un contexto político interno relevante en Venezuela, tras el regreso al país de la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, el pasado 25 de octubre. Machado, quien estuvo fuera del país durante casi un año, ha insistido nuevamente en la urgencia de fijar una fecha concreta para la convocatoria de elecciones.





