La inseguridad ciudadana ha vuelto a golpear con fuerza al distrito de Surquillo, donde un nuevo y sangriento ataque ha dejado como saldo un hombre fallecido y una mujer luchando por su vida. Los hechos ocurrieron la noche del último sábado, cuando la tranquilidad de la zona fue interrumpida por un ataque armado dirigido contra el conductor de una unidad de transporte público.
Según el reporte proporcionado por las autoridades policiales, el vehículo de transporte, una combi que trasladaba pasajeros en ese momento, se desplazaba por la avenida Angamos. Al llegar al cruce con la calle Dante, el conductor fue interceptado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta lineal. Sin mediar palabra, uno de los ocupantes del vehículo menor abrió fuego directamente contra la cabina del conductor, propinando disparos que impactaron el objetivo antes de que los atacantes huyeran raudamente del lugar para evitar ser capturados.
La víctima fue identificada como Samuel Salomón Zubiaga Pariona, de 38 años. Debido a la gravedad de las heridas provocadas por los proyectiles, fue trasladado de manera inmediata al Hospital Casimiro Ulloa. A pesar de los esfuerzos del personal médico para estabilizarlo, los daños fueron irreversibles y el centro asistencial solo pudo certificar su fallecimiento.
La tragedia no terminó con la muerte del conductor. Durante el ataque, los disparos también alcanzaron a una mujer que se encontraba sentada en el asiento del copiloto, identificada como Melissa Carmona Estrada. Ella fue trasladada al mismo Hospital Casimiro Ulloa, donde su situación es alarmante. Hasta el momento, se ha informado que se encuentra en estado crítico y permanece bajo vigilancia constante en la unidad de cuidados intensivos.
Tras el reporte del crimen, peritos de la unidad de Criminalística se apersonaron al lugar de los hechos para realizar el levantamiento de información y el análisis de la escena. Los especialistas establecieron un perímetro de seguridad para iniciar las pesquisas correspondientes, proceso en el cual lograron hallar cuatro casquillos de bala, los cuales han sido recolectados como evidencia fundamental para el caso.
Actualmente, la investigación formal se encuentra en manos de la Policía Nacional. Las autoridades han señalado que una de las líneas de acción prioritarias es la revisión exhaustiva de los registros de las cámaras de videovigilancia instaladas en la avenida Angamos y las calles aledañas. Se espera que las imágenes permitan trazar la ruta de escape de la motocicleta y proporcionar pistas precisas que lleven a la identificación y posterior captura de los responsables de este atentado.
Este crimen ha generado una profunda preocupación en la comunidad, especialmente porque no es el único hecho violento registrado recientemente en la jurisdicción. El pasado miércoles, el distrito de Surquillo fue escenario de otro asesinato. En esa ocasión, un hombre identificado como Jesús Cárdenas Flores fue víctima de un ataque a balazos en los exteriores del taller mecánico donde laboraba, ubicado en el jirón Domingo Elías.
El ataque contra Cárdenas Flores ocurrió aproximadamente a las 9:30 de la noche, mientras la víctima se encontraba cerrando el portón del taller en el cruce de los jirones Domingo Elías e Inca. En ese momento, fue interceptado por sujetos que se desplazaban en un automóvil y una motocicleta, quienes dispararon contra él hasta en 20 ocasiones. A pesar de que la víctima intentó salvar su vida corriendo por el jirón Domingo Elías para escapar del fuego, no resistió la magnitud de las heridas y se desvaneció en la vía pública. Los atacantes huyeron rápidamente por el jirón Inca, dejando tras de sí un clima de terror entre los vecinos de la zona.
Ambos asesinatos ocurren en un contexto político y social complejo, luego de que el Gobierno decretara el domingo pasado la prórroga del estado de emergencia por un periodo de 60 días en Lima Metropolitana y la provincia constitucional del Callao. Esta medida extraordinaria fue implementada con el objetivo explícito de hacer frente a la creciente delincuencia, la criminalidad organizada y diversas situaciones de violencia que afectan la seguridad de la población. Sin embargo, la ocurrencia de estos crímenes en Surquillo pone en evidencia la persistencia de la violencia en la capital.






