El Estadio Nacional de Santiago se transformó en el epicentro del heavy metal global con la llegada de Iron Maiden, en la primera de dos presentaciones programadas en la capital chilena. La banda británica se encuentra realizando el 'Run For Your Lives World Tour', una gira de aniversario que celebra cinco décadas de trayectoria musical y que se enfoca, específicamente, en el repaso de sus primeros nueve álbumes de estudio. Este canon musical es el que ha mantenido al grupo instalado en la aristocracia del género y lo ha posicionado en el altar predilecto del público metalero en Chile.
La atmósfera en el recinto de Ñuñoa fue imponente desde el inicio. La cancha general se mostró completamente saturada, creando una marea de camisetas negras donde no cabía una persona más al momento de la irrupción de la banda. De acuerdo con los datos proporcionados por los organizadores del evento, más de 60.000 personas se dieron cita para presenciar este despliegue sonoro.
La velada fue inaugurada con una versión de ‘Doctor Doctor’ de la agrupación alemana UFO. Mientras el riff y el coro resonaban, decenas de brazos se alzaron al viento bajo la iluminación total del coliseo, marcando el último grito de júbilo antes de que el paisaje se oscureciera y comenzara la verdadera acción de la Doncella de Hierro.
La energía ascendió rápidamente con los acordes de ‘Murders in the Rue Morgue’ y la intensidad de ‘Wrathchild’, convirtiendo la explanada en una suerte de discoteca metalera. Durante estos temas, Bruce Dickinson demostró su vigencia al interpretar canciones que originalmente fueron inmortalizadas por el fallecido Paul Di’Anno. A sus 68 años, el vocalista británico se mantuvo como el bastión principal del show, exhibiendo una energía incólume. A su lado, Steve Harris mantuvo su posición desafiante, empuñando el bajo durante la ejecución de la ochentera ‘Killers’.
El espectáculo continuó con ‘Phantom of the Opera’, que envolvió la cancha en una atmósfera similar a una cacofonía de Halloween. Posteriormente, el coliseo se transformó en un purgatorio alegre y teatral con la interpretación de ‘The Number of the Beast’. Este hit fue anunciado por la icónica voz de Barry Clayton, provocando que decenas de miles de pulmones entonaran la letra al unísono.
En medio del clímax de ‘The Number of the Beast’, se produjo la ignición de una bengala en el sector de mitad de cancha, entre saltos y carreras circulares. Estos elementos suelen ser motivo de exasperación para Dickinson, pero en esta ocasión, la provocación quedó como una anécdota. El cantante retomó el control del micrófono para presentar ‘Infinite Dreams’, aprovechando el momento para celebrar la entrega y la felicidad de los fanáticos que se encontraban frente al escenario.
Uno de los puntos más analizados de la noche fue el debut en vivo de Simon Dawson. El músico, proveniente de British Lion, asumió el rol de baterista tras el retiro de los escenarios de Nicko McBrain en 2024. Durante ‘Powerslave’, con su característica iconografía egipcia y guitarras al unísono, Dawson probó su capacidad en escena. Si bien su ejecución fue correcta y no desentonó con el resto de la banda, el análisis técnico sugiere que no roza la leyenda de su antecesor. Esta sensación se hizo más evidente durante ‘Run to the Hills’, una pieza donde la batería tiene un protagonismo fundamental, haciendo que el recuerdo de McBrain resultara inevitable y doloroso para los asistentes.
El cierre del concierto fue una sucesión de éxitos que mantuvo la moral del batallón en lo más alto. ‘2 Minutes to Midnight’, ‘Rime of the Ancient Mariner’ y nuevamente ‘Run to the Hills’ prepararon el camino para ‘Seventh Son of a Seventh Son’. El halo dramático impuesto por Dickinson elevó la intensidad justo antes de que estallaran los himnos ‘The Trooper’ y, finalmente, el tema homónimo ‘Iron Maiden’.
La despedida de los británicos se selló con la potencia de ‘Aces High’, la atmósfera de ‘Fear of the Dark’ y la emotividad de ‘Wasted Years’. Con esto, la primera noche en Santiago llegó a su fin, dejando la expectativa puesta en la segunda fecha. La banda volverá a presentarse este domingo a las 21:00 horas en el Estadio Nacional. Hasta el cierre de esta publicación, los organizadores indicaron que aún existen entradas disponibles para quienes deseen sumarse a este cierre de gira.





