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Lilian Schiappa-Pietra rompe el silencio y denuncia acoso sexual del director Édgar Saba

Lilian Schiappa-Pietra decidió contar el episodio que atravesó durante una temporada teatral y cuestionó el silencio de parte del gremio artístico.

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Lilian Schiappa-Pietra rompe el silencio y denuncia acoso sexual del director Édgar Saba

La actriz peruana Lilian Schiappa-Pietra ha hecho pública una grave denuncia contra el director de teatro Édgar Saba, a quien acusa de presunto acoso sexual y hostigamiento durante el proceso de ensayos de una producción teatral. A través de un testimonio detallado, la intérprete puso en evidencia una situación delicada que no solo afecta su integridad personal, sino que pone bajo la lupa las dinámicas de poder existentes en el ámbito artístico del país.

En una entrevista concedida al espacio ‘Ellos&Ellas+’, Schiappa-Pietra explicó que el entorno artístico posee estructuras de poder que, en muchos casos, se convierten en barreras infranqueables para las víctimas. Según la actriz, el temor a sufrir represalias profesionales o a perder oportunidades laborales es el principal motor que impulsa a muchas personas a guardar silencio ante conductas abusivas. Esta presión sistémica, señaló, invisibiliza el acoso y permite que los agresores continúen con sus comportamientos sin enfrentar consecuencias inmediatas.

La actriz fue categórica al identificar al responsable de estas acciones. “Édgar Saba fue la persona que me terminó acosando. Hubo muchas situaciones de acoso de su parte”, manifestó Lilian al recordar los episodios vividos durante los ensayos. Sin embargo, la denuncia no se limitó únicamente al ámbito sexual. Schiappa-Pietra subrayó que el comportamiento del director también estuvo marcado por el hostigamiento y el maltrato generalizado hacia otras personas que formaban parte del entorno teatral, describiéndolo como un hombre hostigador que maltrataba a la gente en diversos contextos.

Durante su relato, la intérprete también mencionó un presunto consumo de estupefacientes por parte de Édgar Saba. No obstante, Schiappa-Pietra fue enfática al aclarar que este punto no debe ser utilizado como un atenuante ni como una explicación para las conductas atribuidas al director. La actriz diferenció claramente entre la lucha contra una adicción y la decisión de ejercer violencia o acoso. Al respecto, señaló que conoce a personas que luchan contra la enfermedad de las drogas y que ello no los convierte en acosadores ni justifica actitudes agresivas hacia las mujeres o hacia cualquier otra persona. Para ella, el consumo de sustancias no es una justificación válida para el maltrato.

Uno de los puntos más críticos de su testimonio fue la descripción del peso psicológico que significó continuar con las funciones teatrales mientras el proceso de acoso ocurría. La actriz relató la dolorosa contradicción de tener que mantener una relación de compañerismo y apoyo mutuo sobre el escenario con personas que formaban parte de la producción, mientras que, en la realidad privada, se sentía vulnerable y aislada. Schiappa-Pietra describió cómo, al finalizar sus escenas, se encerraba en su camerino para evitar cualquier contacto, refugiándose en ese espacio hasta el momento de cambiarse e intentar abandonar el teatro. Reveló además que, en ocasiones, el director la esperaba fuera del recinto, lo que incrementaba la tensión y la angustia vivida.

Asimismo, Lilian Schiappa-Pietra lanzó una dura crítica hacia el gremio artístico peruano, calificando de "hipocresía total" el silencio de aquellos colegas que, aunque se abanderan públicamente en la defensa de diversas causas sociales y de derechos, han optado por callar ante la situación que ella denunció. La actriz expresó su tristeza y vergüenza al notar la falta de reacción de quienes conocen el medio.

Finalmente, la actriz extendió su denuncia a las redes sociales, específicamente en Instagram, donde señaló que Saba fue exdirector de un centro cultural muy importante en el Perú. En su publicación, cuestionó cómo una institución de tal relevancia y tantas personas del sector pudieron apañar o callar estas conductas durante tanto tiempo. Con la frase “que arda Troya”, Schiappa-Pietra manifestó que su decisión de hablar responde a la necesidad de alertar a los elencos jóvenes para evitar que otras personas pasen por experiencias similares bajo la dirección de Saba.

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