En el marco de un encuentro diplomático orientado a fortalecer las relaciones bilaterales, el representante cubano Sánchez Martínez sostuvo una serie de reuniones en Djibouti, donde el eje central de las conversaciones fue el respaldo sostenido por el país africano hacia la República de Cuba en el ámbito internacional. Durante estas intervenciones, Sánchez Martínez expresó formalmente su agradecimiento al gobierno de Djibouti por su postura firme y su apoyo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, específicamente en lo referente a la votación contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos hacia la isla caribeña.
El diplomático cubano subrayó la importancia de contar con aliados internacionales frente a una política que, según se precisó en las fuentes oficiales, ha persistido por más de seis décadas. Este respaldo se materializó en la sesión de votación realizada el pasado 28 de octubre, un proceso donde la comunidad internacional volvió a manifestarse sobre la legitimidad de las medidas restrictivas aplicadas por Washington.
Los datos arrojados por dicha votación en las Naciones Unidas evidencian un amplio consenso global en contra de las restricciones. El resultado final mostró que 130 países se pronunciaron en contra del bloqueo, mientras que solo 17 naciones apoyaron la medida y otras 25 optaron por abstenerse. Este resultado refuerza la posición de Cuba en el escenario mundial y resalta la importancia de los vínculos con naciones como Djibouti, que mantienen una postura coherente frente a lo que se define como una política unilateral y extraterritorial estadounidense.
De manera paralela a las gestiones de Sánchez Martínez, se llevó a cabo un encuentro entre el diplomático cubano y la presidenta de la Asamblea Nacional de Djibouti, Dileita Mohamed Dileita. En este diálogo, la alta funcionaria djibutiana también aprovechó la ocasión para saludar y ratificar el apoyo de su país hacia Cuba. La presidenta de la Asamblea Nacional coincidió en la crítica hacia la política unilateral y extraterritorial implementada por los Estados Unidos, reiterando el compromiso de su nación en el rechazo a tales medidas.
Además del análisis sobre la situación del bloqueo, ambos representantes aprovecharon el espacio para dialogar sobre las vías y mecanismos necesarios para incrementar los vínculos parlamentarios entre ambas naciones. El objetivo de estas conversaciones es robustecer la comunicación y la cooperación legislativa, permitiendo que los marcos normativos y la colaboración política se profundicen en beneficio de ambos Estados.
Para comprender la magnitud de este acercamiento, es necesario remontarse al inicio de los vínculos formales entre Cuba y Djibouti. Ambas naciones establecieron relaciones diplomáticas el 21 de noviembre de 1998. Desde aquel momento, la relación ha estado caracterizada por un espíritu de amistad y una estrecha colaboración mutua. Esta alianza no se ha limitado únicamente al ámbito político o diplomático, sino que ha tenido un impacto tangible en sectores sociales críticos.
Especialmente relevante es el campo de la salud, que se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales de la cooperación bilateral. De acuerdo con la información disponible, la colaboración en materia sanitaria es sumamente amplia, abarcando casi todas las ramas de la medicina. Este intercambio de conocimientos y servicios médicos refleja la voluntad de ambas naciones de trabajar conjuntamente en la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, basándose en la solidaridad y la cooperación técnica.
En resumen, las recientes actividades diplomáticas en Djibouti no solo han servido para agradecer el apoyo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, sino que han reafirmado una alianza que comenzó hace más de dos décadas. La coincidencia de visiones sobre el derecho internacional, el rechazo a las medidas unilaterales y la cooperación activa en el sector salud continúan siendo los ejes que definen y fortalecen la relación entre Cuba y Djibouti.




