El director de la Comisión Electoral Central (CEC) de Israel, Dean Livne, ha salido al paso de las informaciones difundidas durante la jornada del jueves relacionadas con una investigación del Shin Bet, el servicio de inteligencia interior del país. A través de un comunicado, Livne ha asegurado que las noticias que apuntaban a una posible injerencia externa en los procesos electorales «carecen por completo de fundamento», subrayando además que cualquier indagación en curso no tendrá impacto alguno sobre los resultados finales de los comicios.
La aclaración llegó mediante un mensaje grabado que la CEC difundió en la madrugada de este viernes, coincidiendo con la publicación de los resultados definitivos de las elecciones. En dicha intervención, Livne explicó que el origen de la situación se remonta a la presentación de información clasificada por parte del Shin Bet al presidente de la CEC, el juez conservador Noam Sohlberg. Aunque los detalles de dicha información no han sido revelados al público, este acto desencadenó una serie de gestiones administrativas y judiciales.
El juez Noam Sohlberg, basándose en la información recibida, remitió el pasado miércoles una misiva dirigida a David Zini, jefe del Shin Bet y nombramiento de Benjamín Netanyahu. En dicha carta, la cual se hizo pública el jueves, Sohlberg solicitaba formalmente que se investigaran diversas denuncias sobre una presunta interferencia extranjera en la votación. En el texto de la misiva, el juez manifestaba que se le habían presentado «sospechas graves de influencia indebida sobre las elecciones mediante financiación extranjera procedente de agentes externos que actúan contra el interés israelí».
Este clima de tensión se vio intensificado por las denuncias previas presentadas por el Likud, el partido liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu. La formación política denunció la existencia de irregularidades durante el proceso, mencionando específicamente el hallazgo de «miles de sobres» que contenían «dinero en efectivo junto con papeletas del partido Raam», una de las agrupaciones árabes que logró obtener representación en los comicios.
Paralelamente, diversos medios de comunicación israelíes informaron durante el jueves que, dentro de la información suministrada al organismo electoral por el Shin Bet, existían menciones a una posible financiación proveniente de Catar. Ante estas acusaciones, el gobierno de Catar reaccionó de manera inmediata, negando categóricamente cualquier implicación o financiamiento destinado a influir en el proceso electoral de Israel.
Al abordar estos puntos en el video publicado este viernes, Dean Livne fue tajante al señalar que, si bien existen restricciones que impiden revelar más detalles sobre la información clasificada, las noticias publicadas a lo largo del día anterior sobre el asunto carecen de base real. El director de la CEC quiso dar tranquilidad al electorado y a las fuerzas políticas, asegurando que los puntos principales de la investigación ya han sido comunicados a las figuras clave del espectro político.
Según informó el responsable de la CEC, los detalles pertinentes de lo que se está investigando fueron presentados formalmente al primer ministro Benjamín Netanyahu, al líder de la oposición, Yair Lapid, y al representante del partido Yashar!, Gadi Eisenkot. Esta acción busca garantizar la transparencia entre los principales actores políticos mientras se resuelven las dudas internas.
Livne enfatizó que la investigación no afecta en modo alguno a los resultados finales de las elecciones, los cuales serán remitidos al presidente de Israel, Isaac Herzog. Asimismo, aclaró que el proceso no impacta «a ningún sector específico de la población». El director concluyó asegurando que la Comisión informará al público sobre los avances en cuanto sea posible, siempre y que se respeten las restricciones de seguridad necesarias.
El proceso institucional seguirá su curso el próximo día 4, fecha en la que el presidente Isaac Herzog recibirá los resultados oficiales. A partir de ese momento, el mandatario iniciará las consultas habituales con los diferentes partidos para encargar la formación de un nuevo gobierno. Previamente, el miércoles, Herzog ya había hecho un llamamiento a todas las formaciones políticas para que acudan a estas reuniones «con la mente abierta», con el objetivo primordial de alcanzar un acuerdo y evitar que el país tenga que enfrentar una nueva repetición electoral.


