César Rogelio Valdez Bermúdez ha sido sentenciado a una pena de 202 años de prisión tras ser hallado culpable de los delitos de homicidio y homicidio en grado de tentativa. La resolución judicial fue emitida este 27 de octubre de 2026, después de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) lograra acreditar ante el órgano jurisdiccional la responsabilidad directa del sentenciado en un violento ataque armado perpetrado en el municipio de Coacalco.
La sentencia impuesta por el juez se desglosa en dos partes fundamentales según la gravedad de los hechos cometidos. En primer lugar, Valdez Bermúdez recibió una condena de 190 años de prisión por el homicidio de cuatro personas, conformadas por tres hombres y una mujer. A esta cifra se le sumaron 12 años adicionales de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa, debido a que una quinta víctima resultó herida durante la agresión pero logró sobrevivir. El juez fundamentó su decisión en el conjunto de pruebas presentadas por la Fiscalía mexiquense, las cuales confirmaron la participación activa del acusado en ambos delitos.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por la Fiscalía estatal, los hechos violentos se remontan a septiembre de 2024. En aquel momento, un grupo de cinco personas, integrado por tres hombres y dos mujeres, se encontraba en la vía pública del municipio de Coacalco cuando fueron blanco de una agresión con armas de fuego. Las pesquisas determinaron que el móvil del ataque fue una disputa derivada de la rivalidad por el control de la venta de narcóticos en la zona.
El reporte oficial indica que César Rogelio Valdez Bermúdez llegó al lugar de los hechos acompañado por otros dos hombres. Los tres agresores abrieron fuego contra el grupo de personas, provocando la muerte inmediata de cuatro de ellas y dejando a una persona herida. El contexto del ataque resultó particularmente trágico, ya que la agresión ocurrió mientras se llevaba a cabo el velorio de una víctima previa.
Dicha víctima, identificada por las autoridades como “El Chakalito”, era un sujeto a quien se le atribuían diversos asesinatos vinculados a la disputa por la comercialización de drogas en Coacalco. Valdez Bermúdez y sus dos cómplices irrumpieron en el domicilio donde se realizaba el funeral, disparando contra los asistentes que despedían al occiso.
La cronología de la violencia revela que el ataque al velorio fue la culminación de una serie de eventos iniciados un día antes. En esa fecha, dos sujetos a bordo de una motocicleta interceptaron a “El Chakalito” y le dispararon ocho veces, causándole la muerte en el lugar. Según las investigaciones, uno de los responsables de este primer asesinato habría sido el propio César Rogelio Valdez Bermúdez.
Al día siguiente del primer crimen, familiares y amigos de “El Chakalito” se habían reunido en un domicilio ubicado en la calle Colima, dentro de la colonia San Lorenzo Tetlixtac, para realizar los servicios funerarios. Fue en este sitio donde el ahora sentenciado regresó con sus cómplices para ejecutar el segundo ataque, utilizando armas de grueso calibre contra los presentes.
Durante el procesamiento de la escena del crimen en el domicilio del velorio, los peritos especializados localizaron un arsenal de evidencia balística, consistente en más de 40 casquillos percutidos de los calibres 9 milímetros y .223. Estos elementos fueron fundamentales para que la Fiscalía estatal pudiera avanzar en la identificación de los probables responsables.
A partir de las diligencias y el material probatorio recabado, el agente del Ministerio Público solicitó formalmente una orden de aprehensión contra el implicado. La ejecución de este mandamiento judicial permitió la detención de César Rogelio Valdez Bermúdez, quien fue ingresado inmediatamente al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de la zona para ser puesto a disposición de la autoridad judicial correspondiente.
Para octubre de 2024, el detenido se encontraba recluido en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Ecatepec. En dicho periodo, la autoridad judicial dictó el auto de vinculación a proceso en su contra, dando inicio formal al proceso penal. Durante el tiempo posterior, la Fiscalía del Estado de México continuó recopilando evidencia adicional para robustecer la acusación y demostrar la participación del imputado en los crímenes.
Finalmente, tras el análisis exhaustivo del material probatorio por parte del Órgano Jurisdiccional, se determinó la culpabilidad de Valdez Bermúdez, resultando en la condena definitiva de 202 años de prisión por los delitos de homicidio y homicidio en grado de tentativa.






