Un Tribunal de Juicio ha emitido un fallo de culpabilidad unánime contra el hombre señalado como el cabecilla de una red de secuestradores que operó en territorio panameño. Esta sentencia pone fin al proceso judicial contra el último de los implicados en un violento crimen ocurrido a principios de 2023, donde la víctima, un ciudadano panameño que residía en los Estados Unidos y se encontraba de visita en su país de origen, fue interceptado y privado de su libertad.
Los hechos que desencadenaron este proceso legal se remontan a la noche del 25 de enero de 2023. En esa fecha, la víctima, identificada únicamente por su nombre de pila como Lorenzo, fue emboscada mientras llegaba a la vivienda donde se hospedaba, ubicada en la barriada Altos del Campo, en el sector de La Chorrera, provincia de Panamá Oeste. Según el relato de los hechos, Lorenzo fue sorprendido por varios sujetos armados que, mediante el uso de la fuerza y agresiones físicas, lo obligaron a subir a una camioneta Hilux de color blanco.
Una vez capturado, los delincuentes emprendieron la huida con rumbo hacia la barriada Balmoral, situada en el corregimiento de Pedregal, en Panamá Este. En este lugar, la víctima fue mantenida secuestrada durante tres días, periodo en el cual vivió momentos de extrema angustia y desesperación, llegando a pensar que no volvería a ver la luz del sol.
Durante el tiempo de cautiverio, la organización criminal estableció contacto con los familiares de Lorenzo para iniciar un proceso de extorsión. Los secuestradores exigieron el pago de B/. 60,000.00 a cambio de la liberación del hombre. No obstante, las pretensiones económicas de la banda no se limitaron al rescate; los criminales también sometieron a la víctima a amenazas directas para obligarlo a entregar los números PIN de sus tarjetas bancarias, con el objetivo de vaciar completamente sus cuentas personales.
El calvario de Lorenzo terminó el 27 de enero de 2023. Gracias a la rápida acción de su familia, quienes interpusieron la denuncia correspondiente ante las autoridades, se inició una búsqueda que permitió localizar el inmueble en la barriada Balmoral donde se encontraba oculto el panameño. Al momento del rescate, la conmoción fue evidente; según reportes de la época, Lorenzo rompió en llanto al ver llegar a los uniformados, expresándoles su gratitud por haber sido liberado.
Tras el rescate y las investigaciones posteriores, el caso fue asumido por la Fiscalía Primera Superior contra la Delincuencia Organizada. El proceso legal contra el presunto líder de la banda se extendió hasta septiembre de 2026, cuando finalmente llegó a la etapa de juicio oral. Este proceso judicial se llevó a cabo desde el 7 de septiembre hasta el 5 de octubre, periodo en el cual el Ministerio Público presentó pruebas que resultaron ser contundentes para el tribunal.
El Tribunal de Juicio, basándose en el material probatorio expuesto, decidió declarar culpable al acusado de manera unánime. Con este veredicto, la cifra de personas condenadas por este crimen asciende a nueve. Previamente, otros ocho sospechosos habían sido sentenciados a pagar penas de 9 años de prisión cada uno por su participación en los hechos.
El proceso entrará ahora en su fase final para el cabecilla de la organización. Se ha fijado el próximo 6 de noviembre de 2026 como la fecha en la que se conocerá la dosificación de la pena. El tribunal deberá determinar si el sentenciado recibirá la misma condena de 9 años que sus compinches o si, debido a su rol como líder y cerebro de la red de secuestradores, se le impondrá una pena mayor.






