ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · miércoles, 28 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Escándalo familiar y ataques personales sacuden la contienda al Senado en Maine

Este mes, dos mujeres denunciaron haber sufrido agresiones sexuales en casas de fraternidades cerca de la Universidad de Chicago. Estos casos se suman a otras denuncias similares ocurridas en la Universidad de Arizona y en la Universidad de Cornell, además de un sinfín de incidentes previos.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Escándalo familiar y ataques personales sacuden la contienda al Senado en Maine

La disputa por el asiento al Senado en el estado de Maine ha dado un giro drástico y polémico, alejándose de la civilidad habitual de la política local para centrarse en ataques personales contra la vida privada del candidato demócrata, Troy Jackson. La controversia estalló tras la difusión de una serie de anuncios republicanos que cuestionan la relación de Jackson con su pareja, Lana Pelletier, señalando que ambos son primos segundos.

El detonante principal fue un anuncio radiofónico lanzado por el Senate Leadership Fund (SLF), el super PAC más influyente del Partido Republicano para las elecciones al Senado. En dicha pieza, presentada en formato de canción, se sugiere que si Jackson es capaz de "traicionar a su propia familia", también podría traicionar a los votantes. Esta estrategia ha generado una fuerte reacción, obligando a la senadora republicana titular, Susan Collins, a tomar distancia pública del material.

A través de un comunicado, Blake Kernen, portavoz de la campaña de Collins, afirmó que la senadora considera que los ataques personales en esta campaña han sido excesivos y que ella misma solicitó la retirada del anuncio el mismo día de su publicación. Sin embargo, esta postura ha sido calificada de contradictoria por el equipo de Troy Jackson. Los aliados del demócrata sostienen que la propia senadora Collins fue quien abrió la puerta al escrutinio de la vida privada de Jackson durante una entrevista con el periodista Jonathan Martin, de Politico, en septiembre.

Durante aquel encuentro, al ser consultada sobre si la vida personal de Jackson y la madre de sus hijos eran relevantes para la contienda, Collins respondió: “Bueno, no voy a mencionar el hecho de que la madre de sus dos hijos es su prima segunda”. Esta declaración fue interpretada por el bando demócrata como la chispa que inició la ofensiva. Rebecca Millett, exsenadora estatal, criticó la táctica de Collins calificándola como su estilo habitual de "lanzar el anzuelo y salir corriendo", para luego fingir horror ante las consecuencias.

La tensión ha escalado hasta afectar el entorno familiar de los candidatos. Lana Pelletier, trabajadora social de Allagash y pareja de Jackson durante casi 40 años, rompió su silencio mediante una columna de opinión en el Bangor Daily News. Pelletier expresó su decepción ante la bajeza de los ataques, señalando que sus hijos han sido arrastrados a la contienda y que no hay nada vergonzoso en su familia ni en su origen. A pesar de la polémica, la campaña de Jackson ha evitado responder directamente a las preguntas sobre el parentesco exacto con Pelletier.

Desde el ámbito académico, Mark Brewer, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Maine, señaló que este tipo de ataques representa algo diferente y desconocido en la trayectoria política del estado. Esta agresividad contrasta con la imagen de "caballo de batalla bipartidista" que Susan Collins ha intentado proyectar durante años, una marca que busca evitar el rencor típico de la política nacional.

No obstante, el asedio no ha cesado. El SLF lanzó posteriormente un anuncio de televisión que califica a Jackson de “asqueroso” por haber sido padre de dos hijos con su prima. Además, emitieron otro anuncio de radio que vincula la relación personal con intereses económicos, mencionando que Jackson habría ayudado en 2022 a construir una torre de telefonía celular en terrenos propiedad de los padres de Pelletier.

La hostilidad entre los candidatos también ha sido evidente en los debates. En un encuentro reciente, Collins señaló a un manifestante como partidario de Jackson, a lo que el candidato respondió tajantemente con un “¡Oh, cállate!”. Este incidente fue aprovechado por la campaña de Collins y el Comité Senatorial Nacional Republicano para lanzar un anuncio televisivo que tilda a Jackson de “matón” y cuestiona su trato hacia las mujeres.

Por su parte, Jackson ha contraatacado acusando a Collins y a su esposo de lucrarse con la guerra en Irán, una afirmación que la senadora calificó de “escandalosa”. Los republicanos argumentan que estas menciones al marido de Collins demuestran que Jackson también ha inyectado temas familiares en la disputa.

En un estado donde las encuestas no muestran un líder claro y ambos candidatos luchan por captar el voto femenino, la contienda se ha convertido en un campo de batalla de ataques personales que pone a prueba la tolerancia de los electores de Maine.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video