En el transcurso del año 2026, las autoridades de seguridad en Costa Rica han intensificado sus esfuerzos para combatir el ingreso irregular de mercancías y proteger la salud de la población en la zona sur del país. Como resultado de una serie de operativos coordinados, la Policía de Fronteras, en conjunto con otras entidades nacionales, ha logrado el decomiso de un total de 58,6 toneladas de productos perecederos.
Estas intervenciones se han concentrado específicamente en el sector del Kilómetro 35, ubicado en el distrito de Guaycará, dentro del cantón de Golfito. Según los reportes oficiales, la magnitud de los decomisos refleja la persistencia de actividades relacionadas con el presunto contrabando y la evasión fiscal en esta región fronteriza, donde el control de los flujos de mercancías es fundamental para la seguridad económica y sanitaria del Estado.
Las autoridades han sido enfáticas al señalar que los productos incautados representaban un riesgo directo para la salud pública. Esta determinación se basa en que los alimentos eran transportados en condiciones inadecuadas y carecían de los controles sanitarios obligatorios. La falta de refrigeración adecuada o el incumplimiento de las normas de higiene en el transporte de productos perecederos puede provocar la proliferación de bacterias y otros agentes contaminantes, poniendo en peligro a cualquier consumidor final.
Dentro de las acciones más recientes, destaca la intervención de un vehículo que transportaba una carga considerable de productos del mar. Durante la inspección, los agentes localizaron 1.278 kilogramos de pulpo y nueve kilogramos de cambute. Al solicitar la documentación pertinente, el conductor del vehículo no pudo acreditar debidamente la procedencia de la mercancía ni presentar la trazabilidad sanitaria correspondiente.
La trazabilidad es un elemento crítico en la cadena de suministro de alimentos, especialmente en productos del mar destinados al consumo humano. Este proceso permite conocer con exactitud el origen de los alimentos y verificar rigurosamente las condiciones bajo las cuales fueron manipulados, almacenados y transportados desde su punto de extracción hasta su destino final. Al no existir este registro, es imposible garantizar que el producto sea apto para el consumo.
En cuanto al valor económico, la información proporcionada por la Policía de Fronteras indica que el pulpo decomisado tendría un valor aproximado de 10 millones de colones en el mercado local. Debido a la ausencia de garantías sanitarias, todos los productos fueron puestos a disposición del Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), organismo encargado de proceder con su destrucción total para evitar que lleguen al mercado negro.
Además del pulpo, el operativo permitió la incautación de nueve kilogramos de cambute. Este molusco marino tiene una situación legal particular, ya que su captura, extracción dirigida y comercialización están estrictamente prohibidas en las aguas jurisdiccionales de Costa Rica. Por esta razón, el cambute fue decomisado y también será destruido por el personal de SENASA.
El balance de los primeros diez meses del año 2026 muestra que las 58,6 toneladas incautadas comprenden una amplia variedad de productos perecederos. Entre los artículos decomisados figuran mariscos, carnes, huevos de gallina, así como diversos tipos de frutas y verduras. La Policía de Fronteras reiteró que estos productos eran movilizados en condiciones que comprometían seriamente su seguridad alimentaria.
El objetivo primordial de estos controles es evitar que mercancías sin garantías sanitarias lleguen a los comercios locales y, posteriormente, sean adquiridas por los consumidores. A través de estas intervenciones, el Estado busca mitigar el impacto del ingreso irregular de productos por la frontera sur.
Finalmente, la Policía de Fronteras subrayó que sus operativos mantienen una doble finalidad estratégica: por un lado, combatir la evasión fiscal que afecta las arcas del país y, por otro, salvaguardar la salud de la ciudadanía frente a productos cuya procedencia o conservación no puede ser garantizada.






