Javier Milei reunió a su Gabinete en Casa Rosada en una jornada marcada por el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. El mandatario fue tajante ante su equipo: sostuvo que no se correrán “ni un milímetro de las ideas de la libertad”, afirmando que cambiar el rumbo para ganar elecciones sería “inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad”.
El resultado electoral en Brasil generó diversas lecturas dentro del Gobierno. Milei, quien respaldó explícitamente a Flávio Bolsonaro y cuestionó la transparencia de los comicios, evitó felicitar públicamente al presidente electo. Mientras algunos funcionarios consideran que este escenario puede fortalecer el vínculo directo de Milei con Donald Trump, otros advierten que la derrota de la derecha brasileña podría darle impulso al peronismo argentino de cara a las elecciones de 2027.
A pesar de la tensión regional, el Presidente ratificó la importancia de avanzar con la ley de PCT, la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. En un contraste notable con la relevancia del contexto político, el encuentro incluyó una escena distendida en el balcón de la Casa Rosada, donde Milei y parte de sus ministros realizaron el gesto viral conocido como “six seven”.
La relación entre Buenos Aires y Brasilia se anticipa compleja, debido a las diferencias ideológicas y la previa reducción de la representación diplomática brasileña en Argentina. Finalmente, la agenda presidencial continuará esta semana con viajes a Catamarca, para la inauguración de plantas de producción de carbonato de litio del Proyecto Fénix, y posteriormente a Neuquén.
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