El Gran Premio de Estados Unidos ha traído consigo una serie de complicaciones técnicas que impactarán directamente en la grilla de largada del domingo. Franco Colapinto, el piloto argentino, ya tiene la certeza de que deberá realizar una remontada importante, pues ha sido sancionado con la pérdida de diez posiciones. El motivo de esta penalización es la instalación de una nueva unidad de control electrónico en su monoplaza por parte del equipo Alpine.
Sin embargo, la situación en Austin no ha sido uniforme para todos los corredores. Mientras que Colapinto, Gabriel Bortoleto y Arvid Lindblad han recibido castigos, otros nombres destacados como Kimi Antonelli, Oscar Piastri y Carlos Sainz también han estrenado componentes nuevos en sus autos sin recibir sanción alguna. Esta disparidad ha generado interrogantes sobre los criterios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), cuya respuesta reside en la complejidad del reglamento técnico de las unidades de potencia.
El sistema de propulsión de un Fórmula 1 es un conjunto híbrido sofisticado que va mucho más allá de un motor convencional. Se compone de un motor de combustión interna y diversos dispositivos eléctricos encargados de recuperar, almacenar y entregar energía. Para evitar que los equipos con mayores recursos económicos instalen piezas nuevas en cada carrera y obtengan una ventaja injusta, la FIA establece un límite máximo de componentes permitidos por piloto durante toda la temporada. El objetivo es doble: contener los costos operativos y obligar a los fabricantes a desarrollar motores más duraderos y confiables.
Para la temporada 2026, que marca el inicio de una nueva generación de motores, los límites establecidos son estrictos. El motor de combustión interna (ICE) y el turbocompresor (TC), encargado de comprimir el aire para mejorar el rendimiento, tienen un límite de cuatro unidades cada uno. Por su parte, el motor-generador cinético (MGU-K), que recupera energía en las frenadas, el almacenador de energía (ES), que es la batería del sistema, y la electrónica de control de la unidad de potencia (PU-CE), que administra los sistemas, cuentan con un máximo de tres unidades permitidas. Asimismo, se permiten hasta seis conjuntos de componentes auxiliares (PU-ANC) y cuatro juegos de sistemas de escape (EXH).
La penalización depende de cuántas veces se haya superado el límite de un componente específico. El reglamento dicta que la primera vez que un piloto excede el cupo de una pieza, recibe una sanción de diez posiciones en la grilla. Si el piloto vuelve a superar el límite de ese mismo elemento en carreras posteriores, la penalización se reduce a cinco posiciones.
Este esquema explica la diferencia entre Colapinto y Lindblad. En el caso del argentino, Alpine instaló la cuarta unidad de control electrónico; como el límite es de tres, se trata de su primera infracción sobre ese componente, lo que deriva en diez puestos de castigo. Por el contrario, Arvid Lindblad, de Racing Bulls, utilizó su sexto motor de combustión interna (superando el límite de cuatro). No obstante, como ya había sido penalizado en el Gran Premio de Malasia por instalar el quinto motor, esta segunda infracción sobre el mismo elemento solo le costó cinco posiciones.
El caso más severo es el de Gabriel Bortoleto, quien conducirá el Audi. El brasileño enfrentará una penalización de 20 posiciones debido a que su equipo incorporó la cuarta batería y la cuarta unidad electrónica, superando por primera vez el límite de tres en ambos componentes. Aunque también estrenó motor de combustión, turbo y escape, estos cambios no generaron sanciones porque aún se encontraban dentro del cupo autorizado. Cabe destacar que, si un piloto acumula más de 15 posiciones de penalización, debe largar obligatoriamente desde el fondo de la grilla.
En contraste, pilotos como Oscar Piastri, Carlos Sainz y Kimi Antonelli evitaron los castigos. Ellos incorporaron nuevos conjuntos de componentes auxiliares de la unidad de potencia (el quinto en el caso de Piastri y Sainz, y el sexto en el de Antonelli). Dado que el límite para este elemento específico es de seis unidades, ninguno excedió la cuota reglamentaria.
Finalmente, es importante precisar que estas sanciones se aplican sobre la grilla de largada y no sobre el tiempo obtenido en la clasificación. Por lo tanto, Colapinto y los demás pilotos afectados podrán competir normalmente el sábado para buscar su mejor tiempo, pero sus posiciones finales en la partida del domingo serán ajustadas según las penalizaciones. Técnicamente, una pieza se contabiliza oficialmente solo cuando el auto sale del pit lane durante una sesión oficial con dicho componente instalado.





