En el estado de Veracruz, las proyecciones para la actual temporada de producción cafetalera se presentan optimistas. De acuerdo con el análisis realizado por expertos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), específicamente aquellos adscritos al campo experimental de Teocelo, se estima que el volumen de producción podría superar el promedio histórico de la región. Esta valoración surge a partir de detallados recorridos de campo, donde se ha logrado constatar una carga considerable de frutos en los cafetos, factor que augura una cosecha favorable para los productores locales.
El investigador Rosalio López Morgado, quien ha liderado estas observaciones, señaló que las estimaciones actuales se basan en apreciaciones visuales directas sobre el estado de los cultivos. Según el especialista, es probable que la producción se mantenga en un rango significativo, proyectando una cosecha de entre 4.2 y 4.5 millones de sacos. Esta cifra se alinea con los volúmenes que se han venido registrando en periodos recientes, consolidando la estabilidad productiva de la zona.
Durante el análisis técnico, López Morgado profundizó en las diferencias fundamentales entre los sistemas de cultivo empleados en la región. El investigador destacó que existen dos enfoques principales: los sistemas a sol y los sistemas bajo sombra. En el caso de los cultivos a sol, se ha observado que permiten alcanzar mayores volúmenes de producción, aunque esto se logra mediante la aplicación de un manejo intensivo de insumos.
Por el contrario, el café producido bajo sombra, aunque puede diferir en volumen, ofrece ventajas competitivas sustanciales en términos de calidad sensorial. Según el experto, este método de cultivo potencia el sabor, el aroma y el cuerpo de la bebida final. Además, el sistema de sombra no solo beneficia la calidad del grano, sino que aporta servicios ecosistémicos fundamentales, destacando especialmente el reciclaje de nutrientes que proviene de los árboles acompañantes, lo que contribuye a la sostenibilidad del suelo y del entorno natural.
En cuanto a la distribución geográfica y las variedades cultivadas, se reportó que en la zona de Coatepec y en los municipios aledaños predomina el cultivo de cafés arábicos. En esta región, se ha observado una tendencia creciente entre los productores por diversificar sus estrategias comerciales, apostando no solo por los mercados internos, sino también por la implementación de modalidades avanzadas de manejo postcosecha.
Entre estas técnicas de especialización destacan la producción de cafés honey y aquellos procesados con sobre fermentos. Estos métodos de postcosecha buscan resaltar las cualidades intrínsecas del grano y diferenciar el producto en el mercado. La apuesta por estos lotes especializados tiene un impacto económico directo y considerable para el agricultor.
De acuerdo con la información proporcionada, estos lotes de café especializado pueden alcanzar precios de venta que son hasta cuatro o cinco veces superiores a los del café convencional. Esta diferencia económica está estrictamente ligada a la calidad técnica del grano, evaluada a través de procesos de catación. Para que un café sea considerado de excelencia y acceda a estos precios premium, debe obtener un puntaje en catación que supere los 86 puntos, pudiendo alcanzar incluso los 90 puntos.
En conclusión, la combinación de una carga frutal favorable, la aplicación de sistemas de cultivo sostenibles bajo sombra y la apuesta por procesos de postcosecha especializados en regiones como Coatepec, posiciona la producción de café en Veracruz en un escenario de oportunidad. La meta de alcanzar los 4.5 millones de sacos, sumada a la búsqueda de la excelencia en la catación, refleja el esfuerzo por mantener la competitividad y la calidad del café arábico en la entidad.






