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China convierte sus vehículos eléctricos en baterías móviles para estabilizar la red eléctrica nacional

Por Ouyang Minggao The post China aprovecha carros eléctricos para estabilizar red eléctrica first appeared on Noticias Prensa Latina.

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China convierte sus vehículos eléctricos en baterías móviles para estabilizar la red eléctrica nacional

China está liderando una transformación energética a escala global, centrando sus esfuerzos en la sustitución de los combustibles fósiles por energías renovables y la transición de los vehículos de combustión interna hacia los vehículos eléctricos (VE). En este contexto, el país asiático impulsa el desarrollo de un nuevo sistema eléctrico diseñado para integrar de manera eficiente la generación, la red, la demanda y el almacenamiento de energía, un camino que se considera inevitable para el futuro sostenible.

A medida que la flota de vehículos de nuevas energías en China se aproxima a los 100 millones de unidades, estos dejan de ser percibidos únicamente como medios de transporte para convertirse en un componente fundamental de la infraestructura eléctrica de próxima generación. Las proyecciones indican que para el año 2030 circularán entre 110 y 160 millones de vehículos eléctricos, cifra que podría escalar hasta los 300 o 400 millones para el año 2040.

Sin embargo, este crecimiento masivo conlleva desafíos técnicos significativos. La expansión de las redes de carga ultrarrápida ha hecho evidente la presión que ejerce la carga simultánea sobre las redes locales. Para ilustrar este riesgo, se plantea que si 5 millones de vehículos eléctricos se cargaran al mismo tiempo durante la noche con una potencia de 10 kW cada uno, la demanda resultante sería de 50 millones de kW, una cifra que superaría la capacidad máxima de la mayoría de las redes eléctricas municipales.

Para solventar esta problemática, China propone transitar de un modelo de carga descentralizado y sin gestión hacia uno coordinado basado en el flujo de energía bidireccional. La solución reside en la tecnología «vehículo a la red» (V2G, por sus siglas en inglés), que permite que los automóviles interactúen dinámicamente con la red eléctrica. Mediante el V2G, los vehículos eléctricos dejan de ser consumidores pasivos para transformarse en unidades móviles y activas de almacenamiento de energía.

Este sistema permite que los vehículos absorban electricidad durante las horas de baja demanda y la devuelvan a la red en los periodos de mayor consumo. Esta dinámica no solo alivia la congestión de la red eléctrica, sino que abre una oportunidad económica para los propietarios. Se estima que, con una batería de capacidad media de 70 kWh, el uso del excedente de carga y descarga para prestar servicios a la red podría generar beneficios acumulados de entre 15.000 y 75.000 yuanes (entre 2.240 y 11.198 dólares) a lo largo de la vida útil del vehículo, convirtiendo al automóvil en un activo capaz de generar ingresos en lugar de ser un producto que solo se deprecia.

Respecto a la seguridad y la vida útil de las baterías, una de las principales preocupaciones del público, las investigaciones indican que las operaciones V2G, si se gestionan correctamente, no aceleran la degradación; por el contrario, pueden prolongarla. Las baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), comunes en los VE, soportan unos 3.000 ciclos completos de carga y descarga antes de caer al 70 % de su capacidad. Dado que un vehículo doméstico típico solo consume unos 500 ciclos en un periodo de 10 a 15 años, existe una capacidad considerable para aplicaciones adicionales.

Además, tecnologías como la pulsación bidireccional permiten una distribución más uniforme del litio, evitando depósitos metálicos y mejorando el rendimiento en bajas temperaturas y la carga rápida. Asimismo, el V2G mantiene las baterías en un estado de carga parcial, evitando el envejecimiento que ocurre cuando permanecen almacenadas a plena carga por largos periodos.

La aplicación de la tecnología V2G se ha materializado en tres escenarios: el «puntual», en parques industriales coordinados con generación fotovoltaica; el «lineal», en el sector del transporte con sistemas de intercambio de baterías para camiones pesados; y el «de área», en edificios donde se gestiona el consumo integral entre el hogar, el vehículo y la red.

De cara al futuro, el V2G se perfila como una solución práctica de almacenamiento distribuido en ciudades dominadas por edificios de gran altura, donde el espacio para almacenamiento fijo es limitado. Según el XV Plan Quinquenal de China (2026-2030), se prevé que la capacidad de carga ajustable mediante V2G alcance los 50 millones de kilovatios para 2030 y supere los 4.000 millones de kilovatios-hora para 2040. Para el año 2050, se estima que la capacidad total de las baterías de 350 millones de vehículos eléctricos podría alcanzar los 25 mil millones de kilovatios-hora, cantidad suficiente para cubrir la demanda eléctrica del país durante un día entero en caso de emergencia.

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