Boca Juniors regresa a su casa, la Bombonera, en un momento de transición táctica y deportiva. El equipo, que hasta hace poco operaba con un once titular consolidado y automatizado, ha entrado en una fase de pausa en su continuidad. Esta situación se produce en un contexto donde el Xeneize ha dejado de ser esa máquina aceitada de resultados y donde las lesiones en puestos sensibles han obligado al director técnico, Vasco Arruabarrena, a replantear la conformación de su equipo, transformando la definición de la alineación en un proceso complejo y lejos de ser un simple trámite.
Este escenario de incertidumbre no es producto únicamente de la primera derrota sufrida en una racha de 18 partidos, sino que responde también a una caída en los niveles individuales de varios futbolistas, lo que ha puesto en duda la titularidad de piezas que antes resultaban indiscutibles. En consecuencia, las interrogantes que rodean el partido del próximo martes por la Copa Sudamericana están impactando directamente en la planificación del encuentro de este viernes frente a Talleres.
El objetivo inmediato de Arruabarrena es claro: buscar los tres puntos ante la "T" para intentar escalar posiciones y subirse a la punta del Torneo Clausura. Para lograrlo, el entrenador tiene la intención de apostar por una base sólida de titulares, pero con un objetivo secundario fundamental: apuntalar a aquellos integrantes del plantel que necesitan recuperar el nivel competitivo. De esta manera, el partido en La Bombonera servirá como una plataforma de evaluación, donde quienes inicien desde el banco de suplentes podrían ganar terreno para ser incluidos en el equipo que viaje al Maracaná.
En cuanto a las confirmaciones, el cuerpo técnico ya ha definido el once inicial. Álvaro Montero será el encargado de custodiar el arco, repitiendo su participación tras el duelo contra Vasco da Gama. La estructura defensiva contará con sus laterales titulares, mientras que en la zona medular se mantendrán Santiago Ascacibar y Milton Delgado. De todos los convocados, estos nombres son los que presentan mayor probabilidad de mantener su lugar tanto en el duelo local como en el compromiso internacional en Brasil.
Uno de los puntos más analizados es el regreso de Rodrigo Battaglia. El jugador volverá a pisar el césped tras diez meses de inactividad forzada por lesiones, por lo que el partido ante Talleres será clave para evaluar su estado físico y ritmo de juego. Battaglia no solo busca ayudar en el choque inmediato, sino posicionarse como una alternativa viable para suplir la personalidad de Leandro Paredes, aunque se sabe que el capitán tiene la firme intención de estar presente en la cita copera.
En la ofensiva, la situación es más volátil. Tras la salida de Miguel Merentiel el martes pasado, surge la duda sobre quién asumirá el rol de "9" en Río de Janeiro, aunque Merentiel sí será el referente de área frente a Talleres. Por su parte, Enner Valencia comenzará el encuentro desde el banco de suplentes debido a las restricciones por el cupo de extranjeros, quedando sujeto a una decisión técnica para el partido del martes.
Leonel Flores también mantendrá su lugar en el equipo titular. Su desempeño será determinante para definir si se mantiene en el once para ambos compromisos o si abre la puerta al regreso de Sebastián Villa, quien se recupera de un esguince de tobillo y se prevé que esté disponible para el martes.
El análisis más complejo se centra en los centrales y el tercer hombre de ataque. La irrupción de Lautaro Di Lollo y Facundo Herrera, sumada a la actuación de Marco Pellegrino en Córdoba, ha reabierto el debate sobre la titularidad en la zaga. En este contexto, resurgieron las chances de Ayrton Costa; el ex Independiente será titular ante Talleres y, de tener una actuación convincente, podría colarse en el equipo para el desafío en Brasil.
Finalmente, en la posición de enlace o tercer delantero, Ángel Romero será el titular. Su desempeño en los 90 minutos en La Bombonera definirá su candidatura para el martes, compitiendo directamente con Carlos Palacios, Alan Velasco o el que resulte entre Flores y Villa. Este panorama de competencia interna refleja un escenario impensado hace algunas semanas, cuando el equipo titular se definía de memoria y con una disponibilidad de jugadores mucho mayor.




