Una pareja residente de El Paso, Texas, ha sido arrestada y enfrenta cargos graves por lesiones a un menor tras descubrirse el estado crítico de salud en el que se encontraba su hijo adoptivo de 13 años. Según detallan los documentos judiciales y policiales, el adolescente presentaba un cuadro clínico devastador que incluye una desnutrición prolongada, fracturas en la columna vertebral y múltiples úlceras por presión, resultado de permanecer inmóvil durante periodos prolongados.
Los acusados, identificados como Timothy Aaron Sibley y Katrina Gabrielle Sibley, fueron detenidos el pasado 7 de octubre e ingresaron en la cárcel del Centro de El Paso. La situación del menor salió a la luz gracias a la intervención de un familiar, quien trasladó al adolescente a un centro hospitalario después de notar que el joven caminaba de manera inestable y sufría caídas frecuentes, lo que despertó alarmas sobre su estado físico general.
Al ingresar al Children’s Medical Center, el equipo médico quedó consternado por la condición del paciente. Los facultativos informaron a los investigadores que el adolescente pesaba apenas 33 libras (aproximadamente 15 kilogramos), un peso considerablemente inferior al esperado para un niño de su edad, lo que evidenciaba un retraso severo en su desarrollo físico. El médico tratante señaló que el estado del menor era indicativo de una privación alimentaria que se había extendido durante años y de una incapacidad prolongada para desplazarse con normalidad.
Uno de los hallazgos más impactantes fue reportado el 28 de septiembre, cuando un médico describió ante los detectives que, aunque el niño tenía 13 años, su apariencia física correspondía a la de un infante de ocho años. Sin embargo, el daño en su piel contaba una historia diferente: las lesiones en su espalda, específicamente múltiples úlceras por presión, eran comparables a las que suelen presentar personas de 80 años que permanecen postradas en cama sin los cuidados necesarios.
Además de las lesiones cutáneas, el adolescente presentaba fracturas en las vértebras T7 y L3. De acuerdo con la denuncia, el personal médico comparó la naturaleza de estas fracturas con las lesiones que sufren las víctimas de accidentes automovilísticos que no utilizan el cinturón de seguridad, describiendo que el cuerpo del menor parecía haber sido doblado hacia adelante violentamente.
La investigación reveló que el niño había sido adoptado por la pareja cuando tenía apenas dos años. Tras el arresto, los agentes policiales realizaron un registro exhaustivo en la vivienda familiar, donde encontraron evidencias que describen un entorno de aislamiento y control extremo. Mientras que el resto de las habitaciones de la casa estaban completamente amuebladas, el dormitorio asignado al adolescente carecía de cualquier tipo de mobiliario o juguetes. En el cuarto solo se encontró un pequeño colchón inflable, una almohada y una manta pequeña.
El control sobre el menor era riguroso. Los investigadores descubrieron que la habitación del niño era el único dormitorio de la vivienda equipado con una cámara de vigilancia. Asimismo, la puerta del cuarto contaba con una cerradura que podía accionarse desde el exterior, complementada con un sensor de alarma instalado en la parte superior para alertar a los padres cada vez que la puerta se abría.
La crueldad del caso se extiende también a la alimentación. Durante la inspección de la propiedad, los agentes hallaron que la despensa, la cual estaba abastecida con diversos tipos de alimentos, se encontraba asegurada con llave, impidiendo que el menor tuviera acceso a la comida.
En cuanto a la situación legal, Katrina Gabrielle Sibley permanece detenida en el Centro de Detención del Condado de El Paso, con una fianza fijada en un millón de dólares. Por su parte, Timothy Aaron Sibley también se encuentra bajo custodia, enfrentando fianzas que suman un total de 265 mil dólares. Ambos están acusados de lesiones a un menor y, conforme al proceso legal, se presumen inocentes hasta que un tribunal determine su responsabilidad penal definitiva.






