En una muestra de resiliencia y compromiso diplomático, el papa León XIV ha retomado sus actividades oficiales desde el entorno hospitalario, apenas unos días después de haber sido intervenido quirúrgicamente debido a un diagnóstico de cáncer de pulmón. El pontífice mantuvo este viernes una conversación telefónica con el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, centrando el diálogo en la crítica situación humanitaria que atraviesan diversas zonas del conflicto en Ucrania.
Durante la llamada, el papa León XIV manifestó su "profunda preocupación" por el estado actual de la ciudad de Oleshky, ubicada en la región de Jersón y actualmente bajo ocupación rusa. Según los informes proporcionados por el Vaticano, el Sumo Pontífice puso el foco en las precarias condiciones de vida de los habitantes de dicha localidad. De acuerdo con datos suministrados por las autoridades ucranianas, en Oleshky permanecen aproximadamente 2.000 civiles que se encuentran en una situación vulnerable, ya que las rutas fundamentales para el suministro de medicamentos y alimentos han sido bloqueadas.
Ante este escenario, y respondiendo a las solicitudes de ayuda emitidas por el gobierno ucraniano, el papa León XIV solicitó formalmente la instauración de un alto el fuego local. El objetivo de esta petición es garantizar la evacuación segura de la población civil atrapada en la zona y facilitar la entrega urgente de asistencia humanitaria para mitigar el sufrimiento de los residentes.
Por su parte, el Kremlin emitió un comunicado informando que el presidente Vladimir Putin "apoyó" la intención del Vaticano de intervenir para aliviar la crisis humanitaria en Oleshky. Esta solicitud se produce en un contexto de alta tensión, donde Ucrania ha acusado directamente a Rusia de provocar deliberadamente una catástrofe humanitaria en la mencionada ciudad.
Este contacto telefónico, que representa apenas la segunda conversación entre el mandatario ruso y el pontífice durante el actual papado de León XIV, es interpretado como una señal clara de que el líder de la Iglesia católica está recuperando su capacidad operativa. El papa se había sometido el pasado martes a una cirugía compleja para la extirpación de una parte de su pulmón tras el diagnóstico de cáncer.
La recuperación del pontífice, de 71 años, parece avanzar favorablemente. El viernes al mediodía, León XIV ofició una misa en una capilla improvisada dentro del Hospital Gemelli, donde asistieron diversos miembros del personal de enfermería y médicos que se encontraban fuera de servicio. Según informó el Vaticano, el papa mostró una "mejoría constante", siendo captado en imágenes difundido donde se le ve de pie durante la celebración litúrgica. Durante la homilía, el papa aprovechó el espacio para expresar su gratitud al equipo médico por la labor realizada en su cuidado y en el de otros pacientes del centro.
La ceremonia tuvo lugar en la décima planta del hospital, zona que cuenta con habitaciones reservadas específicamente para los casos en los que un papa requiera ingreso hospitalario. En cuanto a su estado clínico actual, la oficina de prensa del Vaticano detalló que, el viernes por la mañana, el pontífice se sometió a una radiografía de tórax y a diversos análisis de sangre para monitorear su evolución.
Los médicos a cargo de su tratamiento indicaron que León XIV continúa asistiendo a sesiones de fisioterapia respiratoria. Según los informes médicos, el papa es ahora totalmente autónomo en sus movimientos y en su respiración, lo que le permite realizar sus actividades cotidianas sin asistencia. No obstante, aún existe incertidumbre sobre el tratamiento a seguir, ya que se están esperando los resultados de las pruebas postoperatorias que determinarán si el paciente está completamente libre de cáncer o si requerirá terapias adicionales.
El impacto del diagnóstico inicial ha sido significativo en el Vaticano, especialmente porque el papa León XIV era percibido como una persona físicamente activa y en buen estado de salud. Debido a su situación médica, todos sus compromisos oficiales han sido cancelados hasta el próximo 20 de octubre.
A pesar de las restricciones, el Vaticano ha anunciado que el papa rezará el tradicional Ángelus este domingo, lo que marcará su primera aparición pública desde que inició su tratamiento. Asimismo, permanece la duda sobre la realización de su viaje a América Latina, programado del 6 al 17 de noviembre. A pesar de la incertidumbre, el Vaticano mantiene los preparativos para dicha visita, habiendo publicado este viernes la lista de periodistas que acompañarán al pontífice en el desplazamiento.




