Una situación de emergencia se vivió durante la jornada de este jueves en el corazón de Santiago Centro, donde el colapso parcial de una casona de adobe provocó la evacuación inmediata de los residentes de un edificio colindante. El incidente, que generó alarma entre los vecinos del sector, ocurrió aproximadamente a las 20:30 horas en la intersección de la calle Ejército con Claudio Gay.
El derrumbe fue percibido por diversas personas en los alrededores, quienes reportaron haber escuchado un fuerte estruendo antes de percatarse de que una parte de la estructura antigua había cedido. Según los informes preliminares de los equipos de emergencia, la vivienda afectada es una construcción de adobe de dos pisos que presenta dimensiones considerables, con un frente de al menos 30 metros y un fondo de 60 metros.
La gravedad del hecho obligó a las autoridades a implementar un perímetro de seguridad y a desalojar a los habitantes del edificio vecino, el cual cuenta con 12 pisos. Entre los evacuados se encontraba Justiné, una residente del edificio afectado, quien manifestó su profunda molestia y preocupación por la situación. La mujer relató que tuvo que abandonar su hogar junto a su hijo recién nacido, denunciando que la casona colapsada parecía ser una toma. Según su testimonio, en el lugar residían más de 20 personas, observando un flujo constante de gente entrando y saliendo, además de mencionar la realización de "tocatas" y la presencia de personas con insignias. Justiné calificó la falta de resguardo hacia la comunidad como una irresponsabilidad.
En la misma línea, otra vecina del sector, Elisa Vial, describió el momento del colapso como un ruido fuerte que le hizo sospechar inmediatamente que se trataba de un muro. Al bajar a la calle, Vial constató que la estructura había cedido hacia el lado de la casa antigua, sugiriendo que este problema estructural se había estado arrastrando durante un tiempo prolongado. Aunque no podía confirmar con exactitud quiénes habitaban el lugar, señaló que se sentía la presencia de personas al interior.
Por su parte, otro residente del edificio colindante narró que el estruendo ocurrió cerca de las 8:30 de la noche y que inicialmente pensó que se trataba de un accidente vial. Sin embargo, descubrió que un muro lateral de la casona había caído sobre el límite de su propiedad. El vecino destacó que su edificio tiene más de 20 años de antigüedad y que ha demostrado solidez estructural, habiendo soportado incluso el terremoto de 2010, por lo que el actual daño fue una sorpresa.
El cuarto comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Sebastián Mocarquer, proporcionó detalles técnicos sobre la emergencia. Explicó que la casona ha colapsado hacia un costado, hacia el interior y hacia el edificio colindante. Mocarquer informó que, hasta el momento, se ha observado la salida de seis personas, pero que no existe certeza sobre cuántos ocupantes más podrían permanecer dentro de la estructura.
Debido a que la vivienda presenta un riesgo inminente de colapso total, Bomberos estableció un plan de monitoreo riguroso. Para ello, se han desplegado ingenieros estructurales y se está utilizando equipo láser para detectar cualquier movimiento milimétrico de la edificación. El comandante señaló que la estructura se encuentra completamente fracturada, lo que hace necesario un plan de ingreso cuidadoso que podría tomar varias horas para descartar la presencia de personas lesionadas, atrapadas o civiles que se nieguen a abandonar el recinto.
Respecto al edificio de 12 pisos, Mocarquer aclaró que, si bien no se ha confirmado que exista un daño estructural grave en dicha propiedad, la evacuación es una medida preventiva necesaria. El objetivo es evitar situaciones de pánico o incidentes no controlados en caso de que la casona sufra un derrumbe total.
Finalmente, el comandante reveló que la casona se encontraba oficialmente clausurada y que presuntamente estaba siendo ocupada de manera ilegal. Ante la complejidad de la operación, se activó el Grupo USAR del Cuerpo de Bomberos de Santiago, equipo especializado en operaciones de rescate, evaluación estructural, planificación, logística, comunicaciones y atención médica de emergencia. Los vecinos deberán permanecer fuera de sus hogares hasta que la evaluación estructural brinde certezas sobre la seguridad de la zona.






