El París Saint-Germain logró una victoria contundente al derrotar 4-2 al Manchester City en el Etihad Stadium, en el marco de la segunda fecha de la fase de liga de la UEFA Champions League. El conjunto dirigido por Luis Enrique impuso sus condiciones desde el inicio del encuentro, desarrollando un primer tiempo demoledor que le permitió marcharse al descanso con una ventaja de tres goles, resistiendo posteriormente la reacción del equipo inglés en la segunda mitad.
La superioridad parisina se manifestó temprano en el marcador. A los 13 minutos de juego, el PSG concretó una efectiva contra que culminó con Désiré Doué. El jugador recibió el balón y ejecutó un remate desde fuera del área buscando el primer palo, un disparo que sorprendió a Gianluigi Donnarumma. A pesar de que el arquero italiano intentó estirarse para interceptar la pelota, no pudo desviarla, permitiendo que los franceses abrieran el marcador. Esta primera anotación fue el resultado de una salida limpia de la presión mediante el juego de toque, sello característico del esquema de Luis Enrique.
La ventaja no tardó en ampliarse. Apenas dos minutos después del primer gol, el PSG volvió a golpear gracias a una sofisticada combinación entre Ousmane Dembélé y Désiré Doué. Dembélé, apodado el «Mosquito», lideró el avance por la banda derecha y lanzó un centro preciso hacia el segundo palo. Doué, actuando como asistente, devolvió la pelota hacia el área chica, donde Dembélé conectó un cabezazo certero para establecer el 2-0. Esta jugada desarticuló por completo a la línea defensiva local y consolidó la superioridad del equipo visitante.
El dominio del conjunto parisino continuó durante el resto de la primera mitad. A los 32 minutos, se registró el tercer gol de la noche. La jugada inició con una intervención de Maghnes Akliouche, seguida de un pase de taco ejecutado por Warren Zaïre-Emery para Vitinha. Este último remató con precisión, colocando el balón junto al palo y ampliando la diferencia a 3-0. Ante la impotencia del Manchester City, que se veía superado en todas las líneas, los aficionados del PSG comenzaron a corear el clásico «olé» en las gradas del estadio inglés.
En la segunda parte, el equipo de Enzo Maresca salió con una actitud decidida a recortar la distancia. El esfuerzo dio frutos a los siete minutos del complemento, cuando Erling Haaland conectó de cabeza un centro enviado por Ndiaye, poniendo el 1-3 en el marcador y devolviendo la esperanza al conjunto local.
Sin embargo, cualquier intento de remontada inmediata fue frenado a los 62 minutos por Maghnes Akliouche. El atacante recibió el balón sobre el borde del área, realizó un giro y remató de zurda. Aunque Donnarumma logró tapar el disparo inicialmente con su mano derecha, la pelota rebotó hacia arriba y, al caer, terminó ingresando al arco. Con este tanto, el PSG recuperó la ventaja de tres goles y enfrió el ímpetu del City.
A pesar del marcador adverso, el Manchester City persistió en su ataque, aunque careció de precisión en los metros finales. Enzo Fernández tuvo dos oportunidades claras: la primera con un cabezazo que rozó el poste derecho del portero Safonov y la segunda con un potente remate que impactó directamente en el palo. Asimismo, Haaland tuvo una ocasión que terminó con la pelota rebotando en el travesaño.
Finalmente, el delantero noruego logró su revancha a los 75 minutos. Tras un centro de Bouaddi, Haaland remató en soledad desde el punto penal para marcar el 4-2, poniendo nuevamente en carrera al equipo inglés, que siguió buscando el descuento hasta el pitazo final.
En el tiempo de descuento, el PSG tuvo la oportunidad de sellar la goleada con un penal, pero Gianluigi Donnarumma se lució al atajar el remate de Ferran Torres, evitando el quinto gol. Con este resultado, el equipo de Luis Enrique se lleva un triunfo fundamental desde Inglaterra y se posiciona como el puntero de la fase regular de la Champions League.




