En un operativo ejecutado en el estado de Jalisco, las autoridades lograron la detención de Iván Cazarín Molina, quien es identificado bajo el alias de ‘El Tanque’. De acuerdo con la información disponible, el detenido es señalado como un líder regional del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales con mayor despliegue en el territorio nacional.
La captura de Iván Cazarín Molina representa un hecho relevante debido a la estructura de mando que ostentaba dentro de la organización. Su rol como líder regional implicaba la coordinación de diversas actividades ilícitas, extendiendo el brazo operativo del CJNG hacia zonas estratégicas del país. Según los reportes, la influencia y las operaciones de ‘El Tanque’ no se limitaban a un solo punto geográfico, sino que se distribuían a través de una red compleja que abarcaba cuatro entidades federativas: Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla.
La presencia de Cazarín Molina en estos estados sugiere una estrategia de control territorial y operativo en el sureste y centro de México. En Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla, el detenido coordinaba una serie de actividades delictivas que impactaban la seguridad y la economía de dichas regiones. La diversificación de sus delitos indica que su liderazgo no se centraba en una sola línea de negocio criminal, sino en una gestión integral de diversas actividades prohibidas por la ley.
Entre los delitos vinculados a las operaciones lideradas por ‘El Tanque’ se encuentra el homicidio, una de las faltas más graves que atentan contra la vida y la integridad humana. La gestión de estas acciones violentas es característica de las disputas por el control territorial y la imposición de poder dentro de las estructuras del crimen organizado. Junto a esto, el detenido es señalado por coordinar actividades de secuestro, un delito que genera un profundo impacto social y vulnera los derechos fundamentales de las víctimas.
Asimismo, las actividades de extorsión formaban parte del esquema operativo de Iván Cazarín Molina en los estados mencionados. La extorsión, como mecanismo de recaudación forzada, afecta directamente a comerciantes, empresarios y ciudadanos, debilitando el tejido económico local en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla. Este control financiero mediante la coacción es una herramienta común para el sostenimiento de las células regionales del CJNG.
Otro de los pilares operativos de ‘El Tanque’ era el robo de hidrocarburos, actividad comúnmente conocida como "huachicol". Este delito es particularmente prevalente en las regiones donde el detenido tenía injerencia, aprovechando la infraestructura energética para extraer combustible de manera ilegal, lo que representa no solo un robo al erario público, sino un riesgo constante de seguridad para las poblaciones circundantes.
En el ámbito del tráfico de estupefacientes, Cazarín Molina coordinaba el movimiento y distribución de drogas, actividad que constituye el núcleo financiero de la organización a la cual pertenece. El tráfico de drogas requiere de una logística sofisticada y una red de transporte que conecte los centros de producción o recepción con los puntos de venta, tarea que el líder regional supervisaba en su zona de influencia.
Para dar sostenibilidad a estas actividades y ocultar el origen ilícito de los recursos obtenidos, Iván Cazarín Molina también estaba involucrado en el lavado de dinero. Esta práctica consiste en introducir capitales provenientes del crimen en el sistema financiero legal o en inversiones aparentemente legítimas, permitiendo que la organización criminal blanquee sus activos y continúe operando sin levantar sospechas inmediatas sobre la procedencia de su riqueza.
La detención en Jalisco de un operador con tal nivel de responsabilidad regional marca un punto en el seguimiento de las actividades del CJNG. La vinculación de Iván Cazarín Molina con delitos tan diversos como el homicidio, el secuestro, la extorsión, el robo de combustible, el tráfico de drogas y el lavado de dinero, evidencia la complejidad de la estructura criminal que lideraba en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla.






