La Selección de Costa Rica ha experimentado un giro drástico en su situación actual en un periodo sumamente breve. En tan solo siete días, la realidad del equipo nacional se transformó, permitiendo que la afición pasara de emitir duras críticas a brindar aplausos a los jugadores y al cuerpo técnico. Este cambio de percepción es un aspecto que el volante y capitán del equipo, Celso Borges, ha valorado profundamente tras los recientes acontecimientos deportivos.
El conjunto costarricense logró obtener dos victorias consecutivas, un resultado fundamental que permitió a la Tricolor mantener su categoría en la Liga de Naciones. Este logro es de vital importancia, ya que el equipo evitó lo que, de haber ocurrido, habría significado un nuevo fracaso para el fútbol nacional al enfrentar un descenso a la B dentro de la competición.
Tras el triunfo obtenido ante la selección de Haití, Celso Borges compartió sus impresiones sobre el estado anímico del grupo y el apoyo recibido. El capitán manifestó que, aunque les encantaría encontrarse en una situación distinta a la que atravesaron recientemente, lo más relevante en este momento es haber hilvanado dos triunfos seguidos. Según Borges, este rendimiento ha logrado que la gente vuelva a estar con el equipo, recuperando la confianza de los seguidores. Además, el jugador destacó que el último resultado fue positivo y que el equipo mostró un mayor volumen de juego en comparación con el encuentro anterior.
Un punto central de esta etapa ha sido la dirección técnica. La Selección de Costa Rica ha estado bajo el mando de Bryan Ruiz, quien ha asumido un rol de interinato que ha sido calificado como de "nota 100". La situación resulta particular debido al vínculo personal entre el entrenador y los jugadores, ya que Ruiz es amigo y excompañero de muchos de los integrantes del plantel, incluyendo al capitán Celso Borges.
Sobre este aspecto, Borges comentó que a lo largo de su trayectoria profesional le han tocado vivir situaciones atípicas. El volante recordó que, en el pasado, fue dirigido por su propio padre, lo que lo preparó para manejar circunstancias poco comunes como la actual. Respecto a la gestión de Bryan Ruiz, Borges afirmó que se trata de una persona preparada y aseguró que el trabajo realizado por Ruiz en estos dos partidos ha sido bueno.
La disciplina y la entrega han sido pilares en este proceso de recuperación. Bryan Ruiz, desde su posición de liderazgo técnico, ha sido tajante respecto a la actitud que se requiere para vestir la camiseta nacional. El entrenador pidió un compromiso total a sus dirigidos, lanzando una advertencia clara: “El que no lo está, que no estorbe”. Esta postura refleja la determinación de Ruiz por mantener un grupo cohesionado y plenamente comprometido con los objetivos del equipo.
El respaldo al mando de Bryan Ruiz no solo provino de Celso Borges, sino también de figuras clave como Keylor Navas. El guardameta expresó sentirse contento con el desarrollo de los últimos encuentros y subrayó la excelente comunicación y entendimiento que ha existido entre él y Ruiz durante este periodo.
En resumen, la combinación de un liderazgo firme, la buena química entre el portero y el técnico, y la capacidad de respuesta del equipo en la cancha permitieron que Costa Rica superara la crisis. Con el triunfo ante Haití y la permanencia asegurada en la Liga de Naciones, la Tricolor cierra un ciclo de tensión para dar paso a una etapa de mayor respaldo popular y estabilidad deportiva.






