Racing consiguió una victoria ajustada por 2-1 en su visita a Estudiantes de Río Cuarto, en un encuentro donde el equipo no logró dominar con solvencia pero logró sumar tres puntos fundamentales. El triunfo se dio en un contexto de profunda inestabilidad institucional y deportiva para la Academia, que llega a este compromiso tras el despido de su entrenador, Juan Pablo Vojvoda, y con la conducción interina en manos de Sebastián “Chirlola” Romero.
El escenario previo al partido era revelador sobre el presente de ambos conjuntos. Al observar la tabla de posiciones del torneo Clausura, se evidenciaba que se enfrentaban los dos equipos con peor desempeño del Grupo B. Racing llegaba golpeado tras una dura derrota 3-2 ante Boca Juniors y su posterior eliminación de la Copa Argentina. Por su parte, Estudiantes de Río Cuarto, el "León del Imperio", atraviesa una crisis profunda que lo mantiene en zona de descenso, exhibiendo un registro anual alarmante en 2026 con solo dos victorias, cinco empates y 19 derrotas.
La salida de Juan Pablo Vojvoda, a quien el presidente Diego Milito había denominado el entrenador “institucional”, se concretó el pasado lunes. La decisión fue la consecuencia directa del revés sufrido frente al Xeneize y de un balance negativo de siete caídas en los 13 partidos que estuvo al mando. En este clima de incertidumbre, Sebastián Romero, quien se desempeña como director técnico de la reserva, asumió la responsabilidad del plantel principal mientras la dirigencia busca un sucesor definitivo.
El desafío de Romero no fue solo táctico, sino también anímico. El plantel se encuentra afectado y atravesó una semana de fuertes turbulencias internas, marcadas por el conflicto entre el defensor Marcos Rojo y el presidente Diego Milito. Según se reportó, el jugador le declaró la “guerra” al mandatario el pasado martes durante el regreso a los entrenamientos, exigiéndole a gritos que se le permitiera marcharse a Estudiantes de La Plata, club que lo pretende para disputar las semifinales de la Copa Libertadores.
La situación de Rojo refleja la carencia de liderazgos actuales en la Academia. Desde el entorno del defensor se da por sentada su salida, aunque la dirigencia de Racing advirtió que la operación aún no está cerrada. Los detalles financieros de la propuesta incluyen una cifra de 800.000 dólares, la renuncia del jugador al cobro de su bono por productividad al final de la temporada y la inclusión de dos pagos extras sujetos a objetivos: uno si el equipo platense llega a la final de la Copa Libertadores y otro en caso de consagrarse campeón.
Ante la ausencia de Rojo, quien no volvería a vestir la camiseta de Racing incluso si la transferencia no se concreta, "Chirola" Romero implementó un cambio estructural en la defensa. El técnico interino abandonó el sistema de tres centrales para disponer una línea de cuatro defensores. En esta formación se mantuvieron los juveniles Mateo Martínez y Gonzalo Escudero, mientras que Ezequiel Cannavo asumió el lateral derecho y Ignacio Rodríguez el izquierdo.
En la zona medular, la terna estuvo compuesta por Ulises Ortegoza, Leonel Pérez y Gastón Lodico. En el ataque, Romero apostó por un tridente formado por Lautaro Díaz, Adrián Martínez y Tomás Conechny. Fue precisamente Conechny quien abrió el marcador a los 9 minutos, aprovechando un error defensivo del local. Tras un lateral, los zagueros Maffini y Valenti se molestaron entre sí en la salida, permitiendo que Ortegoza recuperara la pelota y enviara un centro al segundo palo, donde Conechny definió con un remazo potente y cruzado.
A los 13 minutos, Racing estuvo cerca de ampliar la ventaja cuando Conechny remató un rebote en el área, pero el arquero Lautaro Herrera evitó el gol con una reacción rápida. Más adelante, la Academia logró el 2-0 mediante una triangulación que terminó con un pase profundo de Lodico para Rodríguez, quien asistió a "Maravilla" Martínez para que este empujara la pelota a la red.
En el complemento, Racing adoptó una postura especulativa. Estudiantes de Río Cuarto, pese a sus limitaciones, logró generar peligro hacia el final del encuentro y descontó mediante un cabezazo de Mauro Valiente. Aunque el gol aportó suspenso al cierre, Racing logró sostener el resultado. El análisis final deja un sabor agridulce: la Academia ganó por haber golpeado primero y por ser el menos malo de dos equipos que expusieron serias carencias futbolísticas.




