La modelo Aída Martínez ha dejado al público sorprendido al revelar los detalles íntimos que condujeron a la ruptura de su matrimonio con Adolfo Carrasco, padre de su hija. Tras un periodo de reserva sobre los motivos exactos de su separación, la modelo confesó que el detonante principal fueron los problemas económicos, los cuales terminaron por desgastar la relación sentimental hasta hacerla insostenible.
Durante una reciente intervención frente a las cámaras, Aída Martínez se sinceró sobre la dinámica financiera que mantuvo con su exesposo. La modelo explicó que llegó un punto crítico en el que no pudo soportar más el hecho de que Carrasco no realizara los aportes correspondientes al hogar, a pesar de que ella intentó brindar apoyo y ayudarlo en diversas circunstancias para sacar adelante la economía familiar.
En el transcurso de la entrevista, se le cuestionó a la modelo si estaría dispuesta a mantener a un hombre, momento en el cual ella recordó una etapa específica de su matrimonio en la que asumió la responsabilidad total de los gastos domésticos. Martínez relató que aceptó cargar con los costos durante una temporada debido a que a Adolfo no le iba bien económicamente, asegurando que él aportaba únicamente lo que podía y ella decidió "pechar" la situación durante un tiempo.
Sin embargo, el punto de quiebre ocurrió cuando Aída intentó buscar una solución proactiva para generar ingresos. La modelo reveló que le propuso a su entonces esposo emprender un negocio conjunto, bajo una modalidad particular: ella sería la propietaria y él desempeñaría el rol de trabajador, pagando así sus obligaciones mediante su labor en dicha empresa. Lejos de recibir una respuesta positiva, la propuesta fue rechazada tajantemente por Carrasco.
Según el testimonio de la modelo, la reacción de Adolfo fue contundente y negativa. “¿Por qué voy a trabajar así?, ¿por qué voy a trabajar para ti?, ¡Estás loca!”, fueron las palabras que, según Aída, recibió de su pareja. Esta respuesta marcó el final definitivo de la convivencia; la modelo afirmó que, tras este incidente, se divorció apenas dos meses después. Al compartir este detalle, Aída Martínez mostró un gesto de sorpresa al darse cuenta de que estaba revelando una confidencia, lo que provocó que los demás presentes en el lugar exclamaran que había sido "atrapada".
Para contextualizar la figura de Adolfo Carrasco, es importante destacar que se trata de un reconocido empresario y piloto de motos, con una trayectoria destacada en el motociclismo peruano. Carrasco ha logrado hitos importantes en su carrera deportiva, incluyendo la obtención de tres campeonatos nacionales consecutivos entre los años 2013 y 2015, además de coronarse campeón en la Copa del Pacífico en el año 2016.
La relación entre Aída y Adolfo nació precisamente de su pasión compartida por las motocicletas. Martínez también incursionó en las competencias de este deporte, y fue en ese entorno donde se conocieron, ya que Carrasco solía brindarle apoyo con la mecánica de su motocicleta durante las carreras. Además de su éxito en las pistas, Carrasco ha desarrollado una faceta empresarial vinculada al sector automotriz.
Es relevante recordar que, en marzo de 2024, Aída Martínez ya había anunciado a través de sus redes sociales el fin de su matrimonio. En aquel momento, la modelo fue muy cuidadosa con sus palabras, asegurando que la decisión era estrictamente personal y descartando categóricamente que la separación hubiera sido provocada por casos de infidelidad o agresiones físicas o psicológicas. En su comunicado original, manifestó que mantenía una buena comunicación con el padre de su hija y que deseaba que esa relación cordial persistiera a pesar de ya no ser pareja.
Con estas nuevas revelaciones, Aída Martínez pone claridad sobre los "motivos personales" que mencionó anteriormente, señalando que la falta de compromiso económico y el rechazo a trabajar en equipo fueron los factores determinantes que pusieron fin a su unión matrimonial. Ambos comparten una hija, quien es el vínculo permanente entre la modelo y el ex piloto.





