Carolina "Pampita" Ardohain, una de las figuras más reconocidas del espectáculo, retomó este sábado su compromiso anual de fe al sumarse a la peregrinación hacia la Basílica de Luján. La modelo se levantó a primeras horas de la mañana para iniciar un trayecto marcado por la devoción, con el objetivo primordial de agradecer y elevar pedidos por la salud y el bienestar de su familia y sus seres queridos, una práctica que ya ha integrado como parte de su rutina anual.
El inicio de su jornada fue compartido con sus seguidores a través de las redes sociales. Pampita publicó una fotografía desde la parroquia, donde se la pudo observar acompañada por un grupo de mujeres que también emprendían el viaje. Posteriormente, la modelo registró en video el momento en que se trasladaba en un micro con destino a Liniers, punto estratégico para el comienzo de la caminata masiva. En estas imágenes, Ardohain no solo mostró su entusiasmo, sino que también compartió un consejo práctico y personal para enfrentar el desgaste físico del recorrido: se pegó una cinta en los talones, un "tip" orientado a evitar las molestas lesiones y ampollas que suelen aparecer durante las largas distancias a pie.
Para identificar su pertenencia al grupo de caminantes, la modelo utilizó una pechera de color rosa. A través de su cuenta de Instagram, Pampita expresó la profunda devoción que siente por la Virgen, redactando un mensaje cargado de emotividad tras la peregrinación de 2025: “Protégenos bajo tu manto, cuídanos mucho, cura nuestras heridas y acompáñanos siempre”. Estas palabras reflejan el sentido espiritual que le otorga a este viaje, transformando el esfuerzo físico en un acto de entrega y pedido de protección.
La conexión emocional de Pampita con esta peregrinación tiene raíces profundas y momentos de gran conmoción. En el año 2022, la modelo generó un fuerte impacto en el público al revelar un objeto muy especial que la acompañaba en su travesía. Se trataba de una pequeña medalla que contenía la fotografía de su hija Blanca, quien falleció en el año 2012. Este detalle subrayó la dimensión personal y el duelo que la modelo procesa a través de su fe durante cada visita a la Basílica.
En un contexto más amplio, la participación de la modelo se enmarca en la 52° Peregrinación Juvenil a Luján. Este evento masivo implica un despliegue humano y logístico monumental, ya que el recorrido abarca aproximadamente 60 kilómetros. Según las estimaciones oficiales, la cantidad de fieles que participan de esta manifestación de fe podría superar el millón de personas, convirtiéndolo en uno de los encuentros religiosos más importantes de la región.
Desde el punto de vista operativo, la mayor parte del trayecto se desarrolla a lo largo de la Ruta Nacional 7. Para garantizar la seguridad de la multitud y facilitar el desplazamiento de los peregrinos, esta arteria vial se transforma temporalmente en una senda peatonal. Como consecuencia de este operativo, la circulación vehicular permanece totalmente interrumpida en el tramo principal durante todo el desarrollo del evento, priorizando la integridad de los caminantes.
La complejidad del despliegue requiere una coordinación precisa. Para ello, se instaló un Centro de Operaciones en la Universidad Nacional de Luján, desde donde se coordinan todas las tareas de logística de seguridad y la atención de emergencias médicas, asegurando una respuesta rápida ante cualquier eventualidad en el camino.
El itinerario geográfico es extenso y atraviesa el corazón del oeste del conurbano bonaerense. Partiendo desde la Ciudad de Buenos Aires, la columna de fieles recorre siete municipios distintos: Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. Una vez superados estos distritos, los peregrinos ingresan finalmente a Luján. El acceso definitivo a la Basílica, destino final de este esfuerzo físico y espiritual, se realiza a través de la calle 9 de Julio.






