Carolina "Pampita" Ardohain volvió a hacer acto de presencia en una de las manifestaciones de fe más importantes del país. Como ya es costumbre en su calendario personal año tras año, la modelo y conductora se sumó este sábado a la multitudinaria peregrinación hacia Luján, un recorrido que emprende con el objetivo primordial de agradecer y elevar pedidos por su familia y sus seres queridos.
El camino hacia Luján no fue sencillo en esta edición, ya que las condiciones climáticas presentaron desafíos considerables. A pesar de la persistente lluvia que marcó la jornada, Pampita no dudó en cumplir con su tradición religiosa, demostrando su compromiso con el trayecto. Para mantener a sus seguidores al tanto de su experiencia, la modelo utilizó sus redes sociales, donde fue compartiendo los diferentes momentos de su preparación y el desarrollo de la larga caminata.
La jornada comenzó en las primeras horas de la mañana. Pampita inició su camino compartiendo una imagen desde la parroquia, donde se la pudo ver rodeada de otras mujeres que la acompañaron en el punto de partida del recorrido. Este inicio marcó el tono de una travesía donde la compañía y la fe fueron los motores principales para enfrentar los kilómetros que tenía por delante.
Posteriormente, la modelo registró un momento clave de la logística del viaje. A través de un video grabado mientras se trasladaba en un micro con rumbo a Liniers, Pampita reveló un detalle fundamental de su preparación física para evitar lesiones. Consciente de la exigencia que representan los 60 kilómetros de caminata, la conductora compartió su tip personal para proteger sus pies: se colocó cinta adhesiva en los talones. Esta medida preventiva tiene como finalidad evitar la formación de ampollas, un problema común entre los peregrinos que recorren largas distancias.
En cuanto a su vestimenta, Pampita optó por utilizar una pechera de color rosa, prenda que la identificó durante el trayecto. El motivo central de su caminata fue el deseo de hablarle a la Virgen, hacia quien profesa una profunda devoción. Este vínculo espiritual no es nuevo, ya que en ediciones anteriores de la peregrinación, la modelo ha dejado ver su faceta más íntima y vulnerable. Un ejemplo notable ocurrió en el año 2022, cuando llevó consigo una medalla que contenía la fotografía de su hija Blanca, quien falleció en el año 2012, transformando la caminata en un espacio de memoria y amor.
Sin embargo, el clima se convirtió en el principal adversario del día. Pampita utilizó sus plataformas digitales para mostrar la realidad del camino, evidenciando cómo la lluvia dificultaba el avance de la multitud. En sus imágenes se podía observar que distintos sectores del trayecto se encontraban completamente anegados, obligando a los peregrinos a transitar por zonas inundadas y complicando la marcha general.
A pesar de estas complicaciones ambientales y del agotamiento físico que conlleva una distancia de tal magnitud, la modelo mantuvo su determinación. Pampita continuó el recorrido sin detenerse, enfocada en su meta espiritual. Además de su propio proceso de fe, se tomó el tiempo de interactuar con los demás participantes, compartiendo mensajes de ánimo y apoyo con quienes también se habían sumado a la peregrinación, reforzando el sentido de comunidad que caracteriza este evento anual.
De esta manera, la figura pública reafirmó una vez más su devoción, enfrentando el agua y el cansancio para cumplir con una promesa personal y familiar, transformando el esfuerzo físico en un acto de gratitud y esperanza.






