La Fórmula 1 ha retomado su actividad en el Circuito Internacional de Sepang, en Malasia, para la disputa del Gran Premio de Bahréin. Esta competencia presenta una particularidad organizativa, ya que el evento original programado para abril en Medio Oriente fue cancelado debido al conflicto bélico, trasladando la organización de la decimosexta fecha de la temporada al trazado malayo, donde la categoría no competía desde el año 2017.
Para el piloto argentino Franco Colapinto, el fin de semana se presenta como un desafío complejo. El joven corredor de Alpine busca sumar puntos y dejar atrás el error cometido en el Gran Premio de Azerbaiyán, donde sufrió su primer abandono (DNF) tras un incidente que dejó fuera de carrera también a Lando Norris y a su propio compañero de equipo, Pierre Gasly. Sin embargo, el camino hacia los puntos será arduo debido a una severa sanción en la grilla. Colapinto deberá retroceder un total de 15 posiciones: cinco por el incidente en Bakú y diez adicionales por la instalación de su quinto motor de combustión interna, superando el límite de cuatro permitidos por reglamento por temporada.
Durante las sesiones de prácticas libres, Colapinto y el equipo Alpine implementaron una estrategia clara: priorizar el ritmo de carrera sobre la velocidad pura de clasificación. En la FP1, el argentino salió primero a pista con neumáticos blandos, utilizando inicialmente racks para obtener datos aerodinámicos antes de pasar a simulaciones con tanque lleno. En la FP2, el piloto bonaerense repitió el plan enfocándose en el ritmo del domingo, realizando un primer stint de 18 vueltas con neumáticos medios y carga máxima de combustible.
Esta decisión estratégica provocó que Colapinto figurara en los últimos puestos de la tabla de tiempos. En declaraciones a ESPN, el piloto fue honesto sobre su situación: "El sábado está un poco perdido por la penalización. No preparé nada de qualy porque no tengo qualy este fin de semana con los 15 puestos. Por eso, hay que enfocarse en la carrera y maximizar el ritmo para ir para delante". A pesar de quedar último en la FP2, el piloto destacó que el ritmo fue "bastante bueno" y que el objetivo es avanzar el domingo. Para reforzar esto, Colapinto dedicó tiempo al final de la sesión para practicar las largadas, uno de sus puntos fuertes de la temporada.
El entorno del equipo Alpine también reflejó la tensión y el deseo de superación. Flavio Briatore, jefe del equipo, admitió que tanto él como el equipo y el propio Franco estaban molestos por el error en Azerbaiyán, pero enfatizó la necesidad de mirar hacia adelante para maximizar los resultados en Sepang y luchar por ser el "mejor del resto".
En cuanto al desempeño general de la parrilla, Carlos Leclerc fue el más rápido en la FP2, aunque no logró superar la marca establecida por Max Verstappen en la primera sesión. El neerlandés, quien ganó la última carrera en Malasia en 2017, se mostró muy cómodo y dominante en los tiempos. Por su parte, Mercedes llegó a Sepang con un paquete significativo de mejoras, el primero desde mayo, que incluye siete componentes nuevos en el suelo, los pontones, la carrocería trasera y la suspensión trasera, buscando mantener su ventaja en el campeonato de constructores.
Las condiciones climáticas en Sepang fueron extremas, con temperaturas de pista que rozaron los 62°C y una humedad elevada que dejó a los pilotos exhaustos. La degradación de los neumáticos Pirelli fue un factor crítico, especialmente con el compuesto blando, que se destruía tras apenas dos vueltas de ritmo de clasificación.
El calendario para el resto del evento establece la FP3 para la madrugada del sábado a la 1.30 y la clasificación a las 5. La carrera final se llevará a cabo el domingo a las 4.00, cerrando una fecha que marca el regreso de la F1 a un trazado emblemático antes de seguir camino hacia Singapur.






