El Servicio Sismológico Nacional (SSN) ha informado sobre la detección de tres movimientos telúricos que tuvieron lugar en la zona sur del territorio mexicano durante las primeras horas de este jueves 1 de octubre. La institución mantiene un monitoreo constante y en tiempo real de toda la actividad sísmica que se presenta en el país, con el objetivo de proporcionar la información más actualizada y precisa sobre cada evento registrado.
A través de sus sistemas de vigilancia, el Servicio Sismológico Nacional sigue minuto a minuto cualquier movimiento telúrico que ocurra en el territorio nacional. Este seguimiento detallado permite al organismo reportar datos fundamentales sobre cada sismo, tales como la magnitud del movimiento, la profundidad del hipocentro y la zona exacta donde se localizó el epicentro.
De acuerdo con los reportes oficiales, el primer sismo de esta jornada fue registrado a las 00:52:15 horas. Este movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 4.3 y tuvo su epicentro localizado a 61 kilómetros al noreste de Matías Romero, en el estado de Oaxaca. Un detalle técnico relevante de este primer evento fue su profundidad, la cual se situó en 140,2 kilómetros. Debido a esta característica, el sismo fue clasificado como un evento de profundidad intermedia, factor determinante que redujo la percepción del movimiento en la superficie terrestre.
Posteriormente, durante la madrugada, se reportó un segundo sismo a las 2:14:57 horas. En esta ocasión, el movimiento registró una magnitud de 4.4. El epicentro de este evento se localizó a 82 kilómetros al suroeste de Huixtla, en el estado de Chiapas. A diferencia del primer sismo registrado en Oaxaca, este evento telúrico presentó una profundidad mucho menor, situándose a 9,7 kilómetros bajo la superficie.
Apenas unos minutos después del segundo evento, el Servicio Sismológico Nacional detectó un tercer movimiento telúrico. Este ocurrió exactamente a las 2:16:44 horas y registró una magnitud de 4.0. El epicentro de este sismo se ubicó a 26 kilómetros al sureste de Pinotepa Nacional, Oaxaca. Este tercer movimiento se caracterizó por tener una profundidad muy superficial, siendo localizada a tan solo 4,3 kilómetros.
Estos eventos subrayan la naturaleza geológica de la región. México se encuentra ubicado en una zona sísmica debido a la compleja configuración de su subsuelo. Debajo del territorio nacional convergen y se encuentran cinco placas tectónicas diferentes: la placa del Caribe, la placa de Norteamérica, la placa del Pacífico, la placa de Rivera y la placa de Cocos.
La interacción constante entre estas cinco placas tectónicas es la causa directa de que el país se encuentre en una zona de alta sismicidad. El movimiento y el roce entre estas estructuras geológicas generan la liberación de energía que se manifiesta en forma de sismos, como los ocurridos durante la madrugada de este jueves en los estados de Oaxaca y Chiapas.
El Servicio Sismológico Nacional reafirma su compromiso de mantener la vigilancia activa sobre el territorio mexicano, procesando los datos de magnitud y profundidad para informar a la población sobre la actividad telúrica. El monitoreo en tiempo real sigue siendo la herramienta principal para el registro de los epicentros y la clasificación de los eventos, ya sea que se trate de sismos superficiales o de profundidad intermedia, asegurando que la información técnica llegue de manera coherente y actualizada.





