Claudia Macero, quien se desempeña como jefa de prensa de la líder opositora María Corina Machado, regresó este domingo al territorio venezolano. El arribo de Macero se produce luego de haber abandonado el país durante el primer semestre de 2025, tras un periodo en el que permaneció asilada en la residencia de la Embajada de Argentina en Caracas junto a otros cinco compañeros. Esta situación de refugio diplomático se originó debido a diversas acusaciones interpuestas en su contra por supuesta conspiración y traición a la patria.
Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, el cual sirve a la capital, Macero ofreció declaraciones a los medios de comunicación presentes. En sus palabras, subrayó que su decisión de retornar tenía como objetivo principal brindar seguridad tanto a ella misma como a otras personas en situaciones similares. "Vuelvo a Venezuela para darme confianza a mí y para darle confianza a otros (...) es el momento de volver. Yo estoy aquí abriendo camino como me lo abrieron a mí otros", manifestó la comunicadora.
Macero, quien es la responsable de gestionar las comunicaciones del partido Vente Venezuela (VV), organización fundada por María Corina Machado, aclaró que la determinación de volver al país fue una decisión de carácter personal. Durante su intervención, también abordó la situación de la líder de Vente Venezuela, indicando que desconoce la fecha exacta en la que la premio nobel de paz regresará al país. No obstante, Macero hizo un llamado directo al Gobierno venezolano para que permita la llegada de Machado, mencionando que existen denuncias sobre siete intentos fallidos de entrada al país que fueron impedidos.
El regreso de la jefa de prensa fue recibido por decenas de activistas de Vente Venezuela, quienes se congregaron a las afueras del aeropuerto para darle la bienvenida. Posteriormente, el grupo de simpatizantes acompañó a Macero hasta la plaza Bolívar de la parroquia de Maiquetía, espacio donde se llevaron a cabo celebraciones por su retorno. En declaraciones brindadas a la agencia EFE desde dicha plaza, Macero reiteró que su regreso, ocurrido después de dos años, busca transmitir la idea de que es el momento de volver a casa. "Nuestro país nos necesita y este proceso de democratización real necesita a los venezolanos que la queremos, que nos duele Venezuela y no vamos a descansar un día", afirmó.
En el ámbito político, Claudia Macero insistió en que la oposición debe concentrar sus esfuerzos en alcanzar una fecha concreta para la celebración de elecciones presidenciales y lograr la liberación de todos los presos políticos del país. Asimismo, reconoció que su situación legal aún no ha sido resuelta, señalando la necesidad de acudir a los tribunales para revisar la causa judicial que se le sigue.
El contexto de su salida del país se remonta a mayo pasado, cuando Macero fue la segunda de un grupo de cinco opositores cercanos a Machado en abandonar Venezuela. Dicha salida se produjo en el marco de una operación coordinada por Estados Unidos para trasladar a los implicados desde la sede diplomática de Argentina, donde se refugiaban desde marzo para evitar posibles arrestos. Por su parte, el Gobierno venezolano desestimó la versión de Washington sobre una "operación", mofándose de dicha declaración y asegurando que el proceso fue el resultado de una negociación.
Dentro del grupo que permaneció en la embajada argentina, Omar González fue el primero en regresar al país, haciéndolo el pasado 28 de agosto. Otros miembros de Vente Venezuela que formaron parte del grupo de asilados fueron Pedro Urruchurtu, Magalli Meda y Humberto Villalobos. El grupo original incluía también a Fernando Martínez Mottola, quien decidió abandonar el edificio diplomático semanas antes de que sus compañeros salieran del país. Lamentablemente, Martínez Mottola falleció en su domicilio el 26 de febrero del año pasado a causa de una enfermedad.
Finalmente, cabe recordar que el Ministerio Público (MP), actuando como Fiscalía, fue el ente encargado de formalizar las acusaciones de traición a la patria y conspiración contra los implicados, marco legal bajo el cual Macero deberá ahora enfrentar la revisión de su causa en los tribunales venezolanos.




