La Alcaldía de Panamá ha desplegado una serie de operativos nocturnos orientados a combatir la proliferación de establecimientos dedicados a la compra y venta de materiales metálicos y electrodomésticos en sectores críticos de la ciudad. Estas intervenciones, enmarcadas en la denominada operación “Infieles”, se han concentrado específicamente en las zonas de Río Abajo y Pueblo Nuevo, donde inspectores municipales han realizado recorridos exhaustivos en locales que permanecen abiertos después de las 7:00 p.m.
El objetivo central de estas acciones es poner bajo la lupa la comercialización de restos de neveras y otras piezas metálicas. Según la información proporcionada por la municipalidad, este tipo de materiales son hallazgos recurrentes durante las jornadas de limpieza de los ríos de la capital. La preocupación de las autoridades radica en la trazabilidad de estos residuos, buscando establecer la conexión directa entre la comercialización nocturna de estas piezas y el hecho de que terminen depositadas en los cauces fluviales.
De acuerdo con la versión oficial de la Alcaldía, se pretende detectar cómo estos componentes llegan a los ríos Matías Hernández y Río Abajo, los cuales actúan como canales de transporte de desechos que, eventualmente, desembocan en la bahía de Panamá. Esta dinámica de contaminación urbana es la que ha impulsado la necesidad de realizar operativos en horarios no convencionales para sorprender a los establecimientos que podrían estar operando al margen de la normativa.
Durante los recorridos, se ha documentado la presencia de establecimientos que exhiben rótulos explícitos de compra y venta de metales, cables y electrodomésticos. Las evidencias recogidas en el lugar muestran locales con una acumulación considerable de bolsas y objetos diversos. En las imágenes captadas durante las inspecciones, se observa a diversas personas examinando piezas y cables mientras los funcionarios municipales realizan la revisión de los inventarios y las condiciones del lugar.
La operatividad de la operación “Infieles” no ha sido un esfuerzo aislado, sino que ha contado con la participación coordinada de diversas dependencias. En las intervenciones han participado activamente funcionarios del departamento de Ambiente, así como personal de la oficina de Permisos y Cumplimiento, brindando soporte la Policía Municipal. El equipo de inspectores tiene la tarea específica de verificar que cada establecimiento cuente con la autorización legal correspondiente para operar y que, además, respeten estrictamente los horarios permitidos por la ley.
Este control municipal se complementa con los esfuerzos de saneamiento ambiental que se vienen ejecutando en la ciudad. La Alcaldía ha reportado que el Consorcio Río Verde ha sido el encargado de retirar una cantidad masiva de desechos, superando ya las 700 toneladas de residuos recolectados en diversas jornadas de limpieza. Estas labores de extracción son fundamentales para mitigar el impacto ambiental en las cuencas hidrográficas urbanas.
Los trabajos de limpieza realizados por el Consorcio Río Verde no se limitan a un solo punto, sino que abarcan un área extensa que incluye los ríos Matías Hernández y Río Abajo, extendiéndose además hacia el litoral pacífico. El radio de acción de estas jornadas de saneamiento comienza en Amador y se extiende hasta Costa del Este, cubriendo así una franja significativa de la costa y los sistemas de drenaje natural de la capital.
En resumen, la operación “Infieles” busca atacar el problema de la contaminación desde su origen, fiscalizando la cadena de comercialización de chatarra y electrodomésticos. Al cruzar la información de los operativos nocturnos con los hallazgos de residuos en los ríos, la Alcaldía de Panamá intenta frenar el ciclo de desperdicios que afecta la salud ambiental de los ríos urbanos y la calidad del agua en la bahía de Panamá.






