La ministra de Educación, María Paz Arzola, ha puesto sobre la mesa una propuesta legislativa que busca transformar profundamente la manera en que se asignan las vacantes en los establecimientos educacionales de Chile. El proyecto de ley en tramitación tiene como objetivo central modificar el actual Sistema de Admisión Escolar (SAE), enfocándose específicamente en reducir la dependencia del azar, comúnmente conocida como la "tómbola escolar", en el proceso de postulación.
Durante una intervención en el programa "Buenos Días Chile, Buenos Días Pudahuel", conducido por Daniela Aguilera, la autoridad máxima de educación detalló la problemática que motiva esta iniciativa. Según explicó la ministra Arzola, la estructura actual del sistema genera una situación donde la gran mayoría de los postulantes que aspiran a colegios con alta demanda terminan su proceso sin una base de criterios claros, quedando sujetos a la suerte.
Para dimensionar la magnitud del problema, la ministra reveló una cifra alarmante: en los casos donde hay más postulantes que vacantes disponibles, el 80% de las asignaciones se realizan mediante el azar. Esto significa que 8 de cada 10 estudiantes son asignados a un establecimiento simplemente porque no cumplen con ningún otro criterio de prioridad establecido por la normativa vigente, lo que deja la trayectoria educativa del alumno al arbitrio de un sorteo.
Para sustentar la necesidad de este cambio, María Paz Arzola expuso las falencias del modelo implementado durante la última década. La ministra enfatizó que el sistema actual no reconoce ni premia el esfuerzo académico de los alumnos. Como ejemplo concreto de esta falla, recordó el caso de un estudiante de la ciudad de Copiapó quien, a pesar de contar con un rendimiento académico destacado y promedios muy altos, no logró obtener un cupo en sus establecimientos de preferencia durante dos años consecutivos.
Esta situación obligó al alumno a tomar exámenes y enfrentarse a una incertidumbre pedagógica, evidenciando que el sistema no otorga prioridad a quienes se han esforzado en sus estudios. Al respecto, la ministra fue enfática al señalar que es inadmisible que un estudiante que "se ha sacado la mugre" y mantiene una excelencia académica no sea considerado bajo algún criterio de prioridad al momento de postular a un colegio.
Ante este escenario, el Gobierno busca impulsar cambios concretos a través del proyecto de ley. La propuesta consiste en sustituir la asignación aleatoria por un nuevo mecanismo denominado "afinidad presencial". El objetivo es que ese 80% de la población estudiantil que hoy queda sujeta al azar pueda acceder a un proceso más humano y coherente con las necesidades de cada familia y estudiante.
El mecanismo de afinidad presencial propone que las familias no se limiten a una postulación digital, sino que tengan la oportunidad de acercarse físicamente al colegio. De esta manera, los padres y apoderados podrían conocer de primera mano el proyecto educativo del establecimiento, comprender a fondo las normas de convivencia y evaluar el nivel de exigencia académica que la institución propone.
Según la visión de la ministra Arzola, es a través de esta interacción y conversación directa entre la familia y la escuela donde se pueda producir un "match" o una coincidencia real de intereses y valores. La autoridad argumentó que esta transición es fundamental debido a la cantidad de horas que un estudiante pasa dentro de un centro educativo, concluyendo que es estrictamente necesario que exista una afinidad real entre el alumno, su familia y el colegio para garantizar un proceso educativo exitoso.





