La ciudad de Holguín fue el escenario de la clausura de la Jornada de Teoría y Crítica de Artes Visuales, titulada "Un disparo en el hueco", un evento que se consolidó como un espacio fundamental para la reflexión sobre la creación plástica actual. El momento más destacado de este cierre fue la entrega del Premio Provincial de Artes Visuales al artista plástico Lauro Hechavarría, cuya trayectoria y obra han logrado trascender las fronteras del territorio provincial.
Esta distinción, que se otorga por primera vez en la provincia, constituye un reconocimiento a una carrera marcada por un profundo valor humano y cultural. El impacto de Hechavarría ha sido especialmente notable durante generaciones en las aulas de la Academia Regional de Artes Plásticas El Alba. En dicha institución, el artista ha desempeñado una labor fundamental en la formación de numerosas promociones de creadores holguineros, dejando una huella imborrable en el desarrollo del talento local.
El encuentro, que se desarrolló entre el 16 y el 19 de septiembre en las instalaciones del Centro Provincial de Artes Plásticas de Holguín, tomó como eje rector el arte emergente. A través de este enfoque, la jornada se transformó en un espacio dedicado a la investigación, la interpretación y el debate crítico sobre los procesos de creación visual en la actualidad, permitiendo que diversas voces analizaran la realidad del sector.
Uno de los puntos centrales de la cita fue el debate sostenido por artistas locales sobre las diversas dificultades que enfrenta el ámbito emergente en Cuba. Los creadores pusieron sobre la mesa problemas críticos relacionados con las carencias materiales, las limitaciones en la promoción y las barreras existentes para lograr una incorporación efectiva en el circuito galerístico. En este diálogo participaron activamente Cristian Escalona, Amanda Tamayo, Harol Peña, Lorena Velázquez y Katerin Machín, quienes compartieron sus vivencias y desafíos trabajando desde Holguín y la región oriental del país.
Durante su intervención, Cristian Escalona detalló los retos específicos de su proceso artístico. El creador explicó que su búsqueda se ha centrado en llevar la técnica del grabado, transitando desde los métodos tradicionales hasta intervenciones personales, hacia los grandes formatos, desafiando así las expectativas comunes asociadas a esta modalidad. Sin embargo, Escalona subrayó que la elección de una técnica se vuelve una tarea sumamente difícil debido a que el mercado de materiales es prácticamente inexistente. Señaló que, en las escasas ocasiones en que existe oferta, esta se orienta mayoritariamente hacia el uso de acrílicos, pinceles y lienzos, dejando de lado otras necesidades técnicas.
Por su parte, Katerin Machín, estudiante de la Academia El Alba, coincidió en que el camino para insertarse en el circuito de galerías desde la propia ciudad es complejo. Machín señaló que las condiciones actuales de la provincia limitan el auge de las aperturas y exposiciones, lo que obliga a los jóvenes artistas a desplazarse hacia Santiago de Cuba o a centrar sus esfuerzos en concursos de ámbito nacional para ganar visibilidad.
La definición de lo que significa ser un creador emergente en Holguín fue abordada por Lorena Velázquez, quien describió este proceso como un sendero complicado que demanda una gran capacidad de resiliencia. Según Velázquez, los artistas deben defender su trayectoria utilizando cualquier medio que tengan a su disposición; en un sentido metafórico y práctico, afirmó que si no disponen de pinceles para pintar, lo harán con carbón.
Finalmente, el debate se extendió hacia la disparidad regional. Cristian Escalona consideró que ejercer la creación artística en el oriente cubano es más complejo que hacerlo desde la capital, donde existe un mayor acceso a becas y concursos vinculados a instituciones y embajadas. Asimismo, se destacó que el trabajo creativo requiere una inversión económica elevada, la cual es difícil de recuperar ante la ausencia de un mercado del arte consolidado.
En cuanto a los espacios de promoción, los participantes admitieron que se han intentado implementar salidas para la exposición de obras, pero que estas han resultado atípicas y no funcionales. En este sentido, los artistas insistieron en la necesidad ineludible de contar con sitios dedicados específicamente a la difusión y venta del arte independiente, reconociendo que, aunque puedan existir trabas administrativas, es una demanda urgente para los creadores locales.






