El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ha emitido un comunicado oficial este 18 de septiembre de 2026, en el cual manifiesta su sorpresa y rechazo ante las declaraciones públicas realizadas por el canciller de Costa Rica, Manuel Tovar Rivera. Según la información difundida por la Cancillería cubana, el gobierno de la isla tomó conocimiento, a través de medios de prensa y específicamente mediante el diario Miami Herald, de que el jefe de la diplomacia costarricense afirmó que se había producido una ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Desde la perspectiva del Gobierno cubano, resulta alarmante que una noticia de tal magnitud sea comunicada a través de un medio periodístico del sur de Florida y no mediante los canales oficiales correspondientes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba subrayó que, hasta la fecha, las autoridades de Costa Rica nunca han notificado formalmente al gobierno cubano sobre cualquier decisión de romper los vínculos diplomáticos. Esta ausencia de notificación formal contradice los protocolos internacionales de comunicación entre Estados.
Para contextualizar la situación actual, el Gobierno de Cuba recordó los eventos ocurridos el pasado 17 de marzo de 2026. En aquella fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica informó a la Cancillería cubana, a través de una Nota Diplomática, sobre la decisión unilateral de cerrar la Embajada de Costa Rica en territorio cubano. Según el documento oficial emitido por La Habana, dicha decisión fue tomada por el gobierno costarricense sin ofrecer ningún tipo de argumento o justificación que sustentara el cierre de su representación diplomática.
Asimismo, en esa misma fecha, Costa Rica solicitó a Cuba que procediera al retiro del personal diplomático de la Embajada cubana ubicada en San José. Esta solicitud, según denuncia la Cancillería cubana, fue realizada sin justificación alguna y basándose en lo que describieron como una "presunta e infundada reciprocidad". No obstante, el gobierno de Costa Rica permitió que se mantuviera en San José únicamente el personal consular y administrativo, restringiendo la presencia del cuerpo diplomático.
El comunicado cubano hace especial énfasis en la contradicción existente entre las declaraciones actuales del canciller Manuel Tovar Rivera y las posturas expresadas anteriormente por su predecesor. El entonces canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, había comunicado explícitamente a la Cancillería cubana que las medidas adoptadas en marzo —el cierre de la embajada en Cuba y el retiro de personal diplomático en Costa Rica— no significaban, bajo ninguna circunstancia, una ruptura de las relaciones diplomáticas entre los dos países.
Para respaldar esta postura, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba citó la Comunicación Institucional 076-2026, publicada por la Cancillería costarricense el 18 de marzo de 2026. Dicho documento, titulado “Cierre de la Embajada de Costa Rica en Cuba y retiro de personal diplomático de Cuba en Costa Rica”, no contenía ninguna mención a una ruptura formal de los vínculos diplomáticos. De acuerdo con el análisis cubano, existe una discrepancia total entre los documentos oficiales emitidos por el Estado costarricense y las declaraciones recientes del canciller Tovar Rivera.
Finalmente, el Gobierno de Cuba interpretó el hecho de que el actual canciller haya optado por informar sobre una supuesta ruptura a través de un medio de comunicación estadounidense como una señal política clara. La Habana sostuvo que este proceder sugiere que el gobierno de Costa Rica está actuando bajo una política de subordinación hacia los Estados Unidos, siguiendo la línea de la estrategia estadounidense contra Cuba. El comunicado concluye reafirmando que el gobierno cubano permanece ajeno a cualquier proceso formal de ruptura, ya que no ha existido la debida notificación diplomática.





