En el marco de la conmemoración del Día Internacional de Lucha contra el Bloqueo, celebrada cada 17 de septiembre, diversas organizaciones y sectores solidarios en Venezuela han manifestado su postura a través de un documento titulado “el pueblo venezolano abraza a Cuba”. En este texto, los firmantes alzan su voz para denunciar lo que califican como los "horrores de esta política abyecta", la cual, según el documento, tiene como objetivo principal rendir al pueblo cubano mediante la imposición del hambre y la necesidad.
La declaración reconoce y señala un incremento en las agresiones provenientes del Gobierno de Donald Trump, haciendo mención específica a su secretario de Estado, Marco Rubio, a quien describen como "impresentable". De acuerdo con el documento, el cerco económico y político impuesto constituye la agresión más prolongada y sistemática que se haya ejercido contra cualquier pueblo en la historia contemporánea. Los sectores solidarios subrayan que, en tiempos recientes, se ha producido una escalada sin precedentes en estas acciones, las cuales afirman que han sido diseñadas desde las entrañas del poder imperial con una saña que no admite calificativos.
El texto es enfático al describir que el bloqueo se ha transformado, en la práctica, en un “genocidio planificado, silencioso y metódico”. Según la denuncia, este sistema de sanciones castiga indiscriminadamente a niños, ancianos, mujeres y hombres, con la intención deliberada de doblegar la voluntad de una nación que decidió ser libre.
Dentro de las medidas specifically criticadas, el documento recuerda que el inquilino de la Casa Blanca adoptó, entre sus primeros decretos, la incorporación de la Cuba digna en el listado de supuestos países patrocinadores del terrorismo. Esta acción es contrastada en el texto con la opinión pública mundial y el sentir mayoritario de las naciones, que anualmente condenan el bloqueo mediante votaciones abrumadoras en foros internacionales.
Asimismo, el documento detalla órdenes ejecutivas específicas que han agravado la situación en la isla. Se menciona la orden ejecutiva del 29 de enero de 2026, la cual, según el texto, asfixia energéticamente el desarrollo del pueblo cubano y ataca los sectores más sensibles de la economía y de la vida cotidiana de los ciudadanos. A esto se suma la orden del 1 de mayo, que tuvo la intención de estrangular económicamente a la isla mediante la sanción a entidades cubanas vinculadas a sectores críticos como la salud y el turismo, en lo que el documento describe como un “vil empeño de derrumbar la gran obra social que significa la Revolución cubana”.
Los sectores solidarios resaltan que estas medidas no representan conceptos abstractos, sino que tienen consecuencias tangibles y devastadoras en la realidad diaria. El documento señala que el impacto directo se traduce en hospitales que carecen de medicamentos esenciales, escuelas que no cuentan con materiales básicos y familias que se ven imposibilitadas de acceder a alimentos básicos. Además, denuncian que se producen apagones prolongados que afectan la vida de millones de personas en el territorio cubano.
Ante este escenario, el documento reconoce que el bloqueo económico, comercial, financiero y petrolero representa una “guerra no declarada, de hambre y de necesidad”. Se afirma que estas acciones violan los derechos humanos más elementales y constituyen una flagrante violación del derecho internacional. Por tales razones, los firmantes califican estas políticas como un crimen de lesa humanidad que debe cesar de manera inmediata.
Finalmente, el movimiento solidario y sus afines extendieron un abrazo fraterno al pueblo de Cuba. En el cierre del documento, recordaron la importancia histórica de la visita del comandante Hugo Chávez a la isla en 1994, asegurando que en aquel encuentro se sembró una semilla de compromiso y hermandad que, en la actualidad, florece con más fuerza que nunca entre ambas naciones.



