En un hecho que ha conmocionado a la provincia de Colón, este viernes 11 de septiembre de 2026, fue localizado el cuerpo sin vida de una persona de sexo masculino en la comunidad de San Pedro. El hallazgo se produjo específicamente en el corregimiento de Cativá, donde el cadáver presentaba evidentes signos de violencia, lo que ha desencadenado una inmediata respuesta por parte de las autoridades judiciales y policiales de la región.
De acuerdo con la información preliminar suministrada sobre el caso, el cuerpo fue encontrado en condiciones que sugieren un acto criminal premeditado. Al momento de ser ubicado y posteriormente extraído del lugar por los peritos, se confirmó que la víctima se encontraba amordazada, un detalle técnico que los investigadores consideran crucial para determinar la dinámica de los hechos y la posible naturaleza del crimen cometido en esta zona de Colón.
De manera extraoficial, han surgido datos que vinculan este trágico hallazgo con la desaparición de un joven en la misma zona. Se presume que el fallecido podría ser un menor de tan solo 16 años de edad, quien había sido reportado como desaparecido hace algunos días en el corregimiento de Cativá. La gravedad de la situación y la urgencia de localizar al joven habían llevado a que, este mismo viernes, se emitiera una alerta Amber para coordinar la búsqueda intensiva del adolescente, horas antes de que se confirmara el hallazgo del cuerpo.
El lugar exacto donde se ubicó el cadáver fue en las proximidades de un matorral, un área que dificultó inicialmente la visibilidad pero que se convirtió en el centro de la operación policial. Al recibir la notificación del hallazgo, unidades de la Policía Nacional se desplazaron rápidamente hacia la comunidad de San Pedro para tomar control de la situación. Los agentes procedieron a cerrar todo el perímetro circundante, estableciendo un cordón de seguridad estricto para evitar que personas ajenas al caso contaminaran la escena del crimen.
Una vez asegurada la zona, el equipo especializado de Criminalística ingresó al área para realizar un barrido minucioso. El objetivo principal de este despliegue fue la recolección de potenciales indicios, huellas o cualquier elemento material que pudiera servir como evidencia en el proceso judicial. Los expertos analizaron el entorno del matorral y la posición del cuerpo para comprender mejor cómo fue trasladado o depositado el cadáver en ese punto específico del corregimiento de Cativá.
Tras concluir las labores de recolección de pruebas y el análisis preliminar en el sitio, las autoridades correspondientes ordenaron el levantamiento del cuerpo. El cadáver fue cuidadosamente trasladado hacia la morgue judicial, utilizando un carro fúnebre, para dar inicio a los protocolos legales y médicos obligatorios en casos de muertes violentas.
El cuerpo ha sido agendado para la necropsia de rigor, procedimiento fundamental que permitirá determinar la causa exacta de la muerte y documentar detalladamente todas las lesiones físicas que presentaba la víctima. Este análisis forense es el paso determinante para corroborar si las causas del fallecimiento están directamente relacionadas con los signos de violencia observados inicialmente en la escena.
Simultáneamente, las autoridades han iniciado una investigación formal y exhaustiva sobre este hallazgo. El proceso investigativo se centra actualmente en dos ejes principales: primero, esclarecer la identidad oficial del difunto para confirmar si efectivamente se trata del menor de 16 años vinculado a la alerta Amber; y segundo, analizar todos los elementos que rodean el crimen para identificar a los responsables de este hecho.
Este suceso mantiene en alerta a la comunidad de San Pedro y al corregimiento de Cativá, mientras se espera que los resultados de la morgue judicial y las indagaciones de la Policía Nacional arrojen luz sobre las circunstancias que llevaron a esta persona a ser encontrada amordazada y sin vida en un matorral de la provincia de Colón.






