Gal Gadot, reconocida mundialmente por dar vida a la Mujer Maravilla en la gran pantalla, ha logrado consolidar una trayectoria exitosa en Hollywood participando en producciones que han recaudado miles de millones de dólares en taquilla. Sin embargo, la actriz ha demostrado que su capacidad de gestión y visión estratégica se extienden más allá de los sets de filmación, incursionar con éxito en el mundo de los negocios a través de un proyecto gastronómico impulsado por su gusto personal por las pastas.
Esta faceta empresarial se materializó en la creación de Goodles, una marca de pastas que permitió a Gadot diversificar sus fuentes de ingresos. El emprendimiento comenzó enfocándose en un producto clásico de la cultura culinaria estadounidense: el "mac and cheese" o macarrones con queso. La propuesta de valor de Goodles radicó en diferenciar el producto tradicional mediante una receta enriquecida con más fibra y proteínas, incorporando nutrientes provenientes de ingredientes como espinaca, brócoli, boniato, calabaza y semillas de girasol.
Desde el inicio del proyecto, Gal Gadot no se limitó a ser la imagen de la marca, sino que se integró como socia fundadora con una participación activa en múltiples áreas operativas. La actriz colaboró directamente en la búsqueda de financiamiento, participó en las negociaciones con grandes cadenas de distribución y trabajó en la estrategia comercial. Asimismo, acompañó al equipo en el proceso de posicionamiento de la marca en un mercado competitivo donde existen productos establecidos desde hace décadas.
El despliegue comercial de Goodles superó las expectativas iniciales. El inventario preparado para cubrir cuatro meses de ventas se agotó en tan solo dos semanas. En un periodo de cinco meses, la marca ya estaba presente en más de 1.900 locales de Target. Posteriormente, la red de distribución se expandió para incluir a otros gigantes del retail como Walmart, Whole Foods, Costco, Publix, HEB, Wegmans y Sprouts.
Con el tiempo, la empresa diversificó su catálogo, sumando opciones de pastas proteicas y formatos sin gluten. Este crecimiento se vio reflejado en sus cifras financieras: las ventas se multiplicaron por 33 en el año 2022, se triplicaron en 2023 y volvieron a duplicarse en 2024. En este último año, la compañía alcanzó una facturación de aproximadamente 70 millones de dólares, logrando obtener ganancias por primera vez.
En la actualidad, Goodles ha logrado capturar el 7,8% del gasto en mac and cheese envasado en Estados Unidos, una categoría que mueve anualmente entre 2.100 y 2.300 millones de dólares. Esto representa cerca de 170 millones de dólares en ventas minoristas, sin contabilizar las otras líneas de pastas que comercializa la empresa. Debido a este volumen de negocio, se estima que la compañía podría tener un valor de mercado situado entre los 350 y 600 millones de dólares, siendo los 450 millones una cifra coherente con lo pagado por otras empresas de alimentos con crecimientos similares.
En cuanto a la participación de Gal Gadot, la actriz pudo haber tenido inicialmente entre el 10% y el 20% de la empresa. No obstante, las sucesivas rondas de inversión redujeron su porcentaje, que hoy se estima en torno al 10%. En el escenario de una venta de la compañía por 450 millones de dólares, su participación representaría unos 45 millones de dólares antes de impuestos, cifra que podría oscilar entre los 30 y 60 millones según la parte que conserve finalmente.
El origen de este negocio fue la afición de la actriz por el mac and cheese, detalle que Jen Zeszut notó al reunir al equipo fundador. Gadot se involucró profundamente en la fase de desarrollo, participando en las degustaciones y el ajuste de sabores e ingredientes en un proceso que implicó la preparación de más de 1.000 versiones antes de llegar a las recetas finales.
Esta incursión empresarial podría superar las ganancias obtenidas por Gadot en el cine. Con un patrimonio estimado en 60 millones de dólares, la actriz ha visto evolucionar sus ingresos significativamente: desde un salario base de 300.000 dólares por la primera película de "Mujer Maravilla", hasta cobrar 10 millones de dólares por "Mujer Maravilla 1984" y cerca de 20 millones de dólares por "Red Notice" de Netflix. En 2020, sus ingresos anuales alcanzaron los 31,5 millones de dólares. A esto se suman sus contratos publicitarios y su labor como productora en Pilot Wave, empresa creada con su esposo, Jaron Varsano, con quien también ha realizado inversiones inmobiliarias, incluyendo una residencia en Los Ángeles de 5,6 millones de dólares y un ático en Malibú de 5 millones de dólares.





