El mercado de los combustibles en Chile se prepara para una nueva jornada de incrementos en sus precios. Según las proyecciones entregadas por expertos en la materia, la próxima semana se anticipan fuertes alzas que afectarán tanto a las bencinas como, de manera más pronunciada, al diésel. En el caso de este último combustible, se estima que el incremento podría fluctuar en un rango comprendido entre los $85 y los $105 por litro.
La confirmación oficial de estas variaciones se producirá una vez que la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) entregue su informe técnico, el cual está programado para ser dado a conocer este miércoles. Este documento será la base para determinar el ajuste final que se aplicará en las estaciones de servicio del país.
Emanoelle Santos, analista de mercados de la firma XTB, ha detallado que la tendencia al alza no se limitará únicamente al diésel, sino que las bencinas también registrarán incrementos en sus valores. De acuerdo con las estimaciones de la experta, la gasolina de 93 octanos podría experimentar una subida de entre $32 y $38 por litro. Por su parte, la gasolina de 97 octanos seguiría una trayectoria similar, con un aumento proyectado que oscila entre los $32 y los $39 por litro.
Al analizar las causas de este fenómeno, Santos explicó que la marcada diferencia en el incremento del diésel, comparado con las bencinas, se debe a una fuerte presión proveniente del mercado internacional. Esta situación es el resultado de diversas restricciones en la oferta global, problemas operativos en las refinerías y una menor disponibilidad del producto a nivel mundial. Estos factores combinados han provocado que las referencias de precios en la Costa del Golfo de Estados Unidos alcancen niveles récord, impactando directamente en los costos de importación.
Adicionalmente, la analista de XTB señaló que existen otros componentes económicos que están exacerbando la presión sobre los precios locales. A la situación de la oferta se suma una fuerte subida reciente en el precio de paridad del diésel. A esto se añade la coyuntura cambiaria, ya que el peso chileno se ha mostrado más débil en comparación con el comportamiento que mantuvo durante gran parte del mes de agosto. Ambos factores incrementan la carga financiera que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) aún debe absorber para mitigar el impacto directo al consumidor.
Este escenario ya había sido anticipado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La semana pasada, el secretario de Estado advirtió que los ataques dirigidos a refinerías en Rusia y en Medio Oriente estaban ejerciendo una presión considerable sobre los precios internacionales del diésel, lo que inevitablemente tendría efectos sobre los valores internos en Chile. Durante un encuentro sostenido con representantes del sector de los camioneros, el ministro adelantó que, en caso de que los precios internacionales se mantengan en los niveles actuales, aún podría quedar un monto por traspasar al consumidor final del orden de los $200 por litro en el diésel.
El panorama global se ha vuelto aún más complejo debido al recrudecimiento de las tensiones y los ataques entre Estados Unidos e Irán. Esta inestabilidad geopolítica provocó un nuevo repunte en las cotizaciones del crudo durante las últimas jornadas. Como resultado, el barril de WTI estadounidense registró un alza del 0,68%, situándose en los US$91,63, mientras que el Brent avanzó un 0,14%, alcanzando los US$95,76.
Es importante recordar que los combustibles en el país ya habían pasado por procesos de fuertes incrementos anteriormente, siempre impulsados por las presiones generadas por el volátil escenario internacional.
Finalmente, Emanoelle Santos enfatizó que, si bien las proyecciones son claras, el ajuste definitivo de los precios dependerá estrictamente de las condiciones del mercado al cierre del período de referencia y del cálculo final que realice el MEPCO, organismo encargado de suavizar las variaciones bruscas de los precios internacionales.






