La plataforma de intercambio y custodia de criptoactivos Orionx SpA ha anunciado oficialmente el inicio de un proceso de cierre definitivo de todas sus operaciones. Esta decisión ocurre luego de que la compañía agotara todas las instancias posibles para intentar dar continuidad a su modelo de negocio, resultando imposible hacer frente a un descalce financiero que supera los 7 millones de dólares.
Según la información proporcionada por la firma, este déficit patrimonial fue provocado por una desviación de criptoactivos que se encontraban en custodia, acción que habría sido ejecutada por dos socios y exejecutivos de la empresa. El conflicto tomó una dimensión judicial esta semana, cuando Orionx presentó una querella criminal en contra de Joaquín Díaz, quien se desempeñaba como gerente de tecnología, y Roberto Zibert, quien ocupaba el cargo de gerente general.
La acción legal interpuesta por la compañía apunta específicamente al delito de administración desleal. No obstante, la querella también contempla la investigación de cualquier otro ilícito que pueda determinarse a medida que avance el proceso judicial, de acuerdo con fuentes conocedoras de la situación.
El origen de las sospechas sobre el accionar de Díaz y Zibert se remonta al año pasado. En aquel periodo, el directorio de Orionx tomó la decisión de designar a Joel Vainstein como el nuevo gerente general. Este movimiento se dio en el contexto de un proceso de profesionalización de la empresa, orientado a cumplir con los requisitos de inscripción en el registro de prestadores de servicios financieros de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), una exigencia establecida por la Ley Fintech.
Fue precisamente durante este proceso de levantamiento de información y búsqueda de cumplimiento normativo cuando se revelaron los primeros indicios del descalce financiero. Ante la gravedad de los hallazgos preliminares, la administración de Orionx procedió a la contratación de una auditoría forense especializada, tarea encomendada a la firma Deloitte. Los resultados de este análisis técnico fueron los que motivaron la decisión final de cerrar la compañía.
De acuerdo con fuentes que han tenido acceso a la auditoría forense realizada por Deloitte, una de las llamadas "Big Four", el descalce patrimonial exacto asciende a un mínimo de US$ 6.982.643. El informe técnico es tajante al señalar que esta pérdida de fondos no fue consecuencia de errores contables ni de fallas técnicas en los sistemas de la plataforma. Por el contrario, la auditora dio cuenta de un patrón sistemático de transacciones ejecutadas sin el conocimiento ni el control de Orionx.
Estas transacciones involucraron la transferencia de activos hacia billeteras digitales que no son administradas por la sociedad, fondos que, hasta la fecha, no han podido ser recuperados. Además, la investigación forense reveló un aspecto crítico sobre el destino de los activos: parte de los fondos fueron destinados a operaciones de trading especulativo, incluyendo la utilización de futuros apalancados en plataformas externas. Estas operaciones se realizaron sin el conocimiento y sin el consentimiento de los clientes cuyos activos estaban siendo utilizados.
Ante la magnitud del daño patrimonial y la imposibilidad de sostener la operación, Orionx ha decidido implementar un plan de cierre y restitución de activos. Como medida inmediata, la empresa pausará todas sus operaciones y suspenderá los retiros por parte de los usuarios. Esta medida tiene como objetivo central permitir la implementación de un plan de restitución ordenado.
La compañía informó que los detalles específicos de este plan de devolución serán comunicados próximamente a todos los clientes afectados a través de los canales de comunicación formales de la firma. Fuentes internas de Orionx enfatizaron que la prioridad absoluta en este momento es devolver a cada cliente la mayor cantidad posible de sus activos, buscando que el proceso se realice de la manera más rápida, justa y ordenada que las circunstancias actuales permitan.






