En las primeras horas de este jueves 3 de septiembre de 2026, se registró un hecho de tensión en la zona de Villa Tunari. Un grupo de productores cocaleros procedió a la toma del punto de control antidrogas operado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), ubicado específicamente en la localidad de El Castillo, situada a menos de dos kilómetros al este de Villa Tunari. Durante la acción, los manifestantes desalojaron a los efectivos policiales que se encontraban cumpliendo funciones en dicho puesto de control.
La medida de presión fue justificada por los dirigentes del sector, quienes aseguraron que la toma de las instalaciones se realiza de manera pacífica. A través de declaraciones brindadas al medio Kawsachun Coca, uno de los líderes de los cocaleros enfatizó que el motivo principal de esta movilización es la denuncia por presuntos abusos de autoridad cometidos por los efectivos de la Felcn, también conocidos como Umopar. El dirigente fue enfático al señalar que el grupo de productores no se encuentra en contra de las políticas de lucha contra el narcotráfico, sino que su protesta se centra estrictamente en el proceder de los agentes en el punto de control mencionado.
El detonante de este conflicto, según explicó la dirigencia cocalera, es la detención de un hombre en el punto de control de El Castillo. De acuerdo con el relato del líder sectorial, los efectivos de la Felcn detuvieron al ciudadano tras encontrarlo en posesión de cal agrícola, un insumo que, según el dirigente, es utilizado habitualmente para las labores de cosecha en la región. Los productores denuncian que este hecho ha sido malinterpretado o utilizado para ejercer un abuso de autoridad contra un agricultor.
La gravedad de la situación legal del detenido es uno de los puntos centrales de la protesta. El dirigente denunció que el compañero detenido ha sido sentenciado a 30 días de impedimento, encontrándose actualmente en calidad de preso en la cárcel. Esta situación ha sido el motor que impulsó a los productores de hoja de coca a tomar medidas drásticas, justificando el desalojo de la unidad policial como una respuesta a lo que consideran una injusticia contra uno de sus miembros.
Ante este escenario, los cocaleros han manifestado que mantendrán la toma de las instalaciones hasta que se establezca un canal de comunicación directo con las autoridades pertinentes. Específicamente, el grupo espera que el comandante de la unidad antidrogas se comunique con ellos para iniciar un proceso de diálogo. El objetivo de este acercamiento sería discutir los "abusos" cometidos y buscar una solución a la situación del detenido.
En cuanto al desarrollo de la protesta, los manifestantes aseguraron que no desean generar mayores incidentes con la institución policial. El dirigente explicó que, basándose en un pedido respetuoso para que los efectivos se retiren, el grupo determinará en las próximas horas la continuidad de la medida. Las opciones que barajan son mantener la vigilia en el puesto de control o, en su defecto, declarar un cuarto intermedio entre el día de mañana o el siguiente.
Desde el punto de vista geográfico y estratégico, el puesto policial de El Castillo posee una ubicación clave. Se encuentra situado en la carretera que conecta Cochabamba con Santa Cruz, siendo el punto de partida para acceder a poblaciones como Chipiriri y Eterazama. Asimismo, este punto es el ingreso a la Ruta Nacional 24, una vía planificada para establecer una conexión directa entre Villa Tunari, en el departamento de Cochabamba, y San Ignacio de Moxos, en el departamento del Beni, lo que incrementa la relevancia del control territorial en esa zona.





