En el marco de la fecha 28 de la Liga Ecuabet, se llevó a cabo un enfrentamiento deportivo que culminó con la victoria de Barcelona SC sobre Independiente del Valle por un marcador de 2-1. El encuentro, desarrollado en las instalaciones del estadio Monumental, dejó no solo un resultado adverso para el equipo negriazul, sino también una situación particular en el banquillo de suplentes que obligó a un cambio en la representación oficial del club ante los medios de comunicación al finalizar el compromiso.
El desarrollo del partido estuvo marcado por la tensión, lo que derivó en la expulsión del entrenador principal de Independiente del Valle, Joaquín Papa. Debido a esta sanción disciplinaria aplicada durante el transcurso del juego, el cuerpo técnico se vio en la necesidad de delegar la responsabilidad de la rueda de prensa posterior al encuentro. En este contexto, fue Ignacio Rizzo, quien se desempeña como asistente técnico de la institución, el encargado de acudir ante los periodistas para brindar las declaraciones oficiales sobre lo sucedido en el terreno de juego.
La comparecencia de Rizzo tuvo lugar el 2 de septiembre de 2026, específicamente a las 22h07, momento en el cual el asistente técnico se enfrentó a las interrogantes de la prensa acreditada en el estadio Monumental. El foco de las preguntas no se limitó únicamente al análisis táctico o al resultado final del encuentro, sino que también se extendió hacia posibles situaciones extrafutbolísticas que pudieran haber influido en el desarrollo del partido o que hubieran ocurrido en los márgenes de la competición.
Ante el cuestionamiento sobre estos puntos específicos y los eventos que rodearon la derrota por 2-1, Ignacio Rizzo optó por mantener una postura cautelosa y reservada. El integrante del cuerpo técnico de Independiente del Valle evitó deliberadamente entrar en cualquier tipo de polémica, limitando sus respuestas a los hechos estrictamente deportivos y al resultado final del marcador.
En sus declaraciones, Rizzo fue tajante al señalar que no tenía comentarios adicionales que realizar fuera del ámbito estrictamente competitivo. “No tengo nada para hablar más allá de la cancha. Ganó Barcelona; no vi nada ni tengo nada más que comentar del partido. Barcelona lo ganó y listo”, manifestó el asistente técnico, dejando claro que su perspectiva se centraba exclusivamente en la victoria del equipo rival y no en incidencias externas.
Esta respuesta subraya una estrategia de comunicación enfocada en minimizar el ruido mediático posterior a la expulsión de Joaquín Papa. Al centrar el discurso en el resultado deportivo, Rizzo cerró la puerta a cualquier especulación sobre conflictos internos o incidentes específicos que pudieran haber ocurrido durante la disputa de la fecha 28 de la Liga Ecuabet.
Asimismo, el asistente técnico fue consultado sobre la existencia de irregularidades durante el desarrollo del encuentro. Sobre este punto, Rizzo mantuvo la misma línea de neutralidad y negación, asegurando que, desde su posición en el banquillo, no percibió ninguna anomalía que mereciera ser reportada o comentada públicamente. “No vi cosas raras en el partido ni nada que decir sobre eso”, expresó el representante de Independiente del Valle.
Con estas declaraciones, el cuerpo técnico negriazul cierra el capítulo de la jornada en el estadio Monumental, reconociendo la superioridad de Barcelona SC en el marcador final y evitando que el incidente de la expulsión del entrenador principal se convirtiera en el eje central de la narrativa posterior al partido. La postura de Rizzo refleja una voluntad de centrar la atención en el desempeño deportivo, a pesar de la derrota sufrida en una etapa decisiva del torneo.






