El escenario del fútbol nacional se ha visto sacudido recientemente por una determinación disciplinaria que afecta directamente a una de las figuras ofensivas del Cacique. Javier Correa, delantero del equipo, ha sido sancionado con dos fechas de suspensión luego de los incidentes ocurridos en el pasado Superclásico. Esta medida es el resultado directo de una denuncia interpuesta por la Universidad de Chile, la cual fue analizada y procesada por el Tribunal de Disciplina de la ANFP.
La sanción se originó a raíz de los gestos obscenos que el futbolista realizó durante el encuentro más importante del calendario chileno. Tras evaluar las pruebas y la denuncia presentada por el club azul, el organismo rector decidió que la conducta del jugador ameritaba un castigo deportivo. Como consecuencia inmediata de este fallo, Correa no podrá ser convocado ni participar en los próximos compromisos del equipo, perdiéndose específicamente los duelos programados ante Huachipato y Deportes Concepción.
Esta noticia no pasó desapercibida para el plantel de la Universidad de Chile, club que impulsó la denuncia original. En una conferencia de prensa realizada en el Centro Deportivo Azul, el lateral Fabián Hormazábal fue consultado sobre la resolución del Tribunal de Disciplina y la situación particular del delantero del Cacique. Aunque el jugador evitó profundizar exhaustivamente en los detalles de la polémica o entrar en discusiones prolongadas sobre el comportamiento de Correa, su postura fue clara y contundente.
Hormazábal admitió que no estaba plenamente al tanto de todos los pormenores de la situación ni de cada detalle de la polémica que rodeó al jugador, pero dejó una reflexión tajante sobre la justicia deportiva. El lateral expresó que, desde su perspectiva, cada acción conlleva una consecuencia, siendo este el único comentario que estuvo dispuesto a emitir respecto a la suspensión del rival.
Más allá de la polémica externa, la rueda de prensa también sirvió para que Hormazábal abordara temas internos del equipo azul. Uno de los puntos más sensibles fue la mención de supuestos conflictos dentro del vestuario. El jugador se refirió a los rumores que hablaban de un posible quiebre entre el plantel y el entrenador Gago. Al respecto, el lateral fue enfático al negar cualquier tipo de fractura en la relación, cuestionando la procedencia de tales informaciones y asegurando que el técnico es muy cercano a los jugadores y que el trabajo conjunto se ha desarrollado de manera muy positiva.
En cuanto al rendimiento deportivo, el jugador analizó la situación actual del equipo tras haber sufrido dos derrotas consecutivas. Hormazábal reconoció el dolor que causan estos resultados, especialmente considerando que el equipo venía transitando por una buena racha en la que el grupo se sentía cómodo y con confianza. Sin embargo, explicó que en el fútbol existen múltiples factores que influyen durante el desarrollo de los partidos y que estas circunstancias, aunque dolorosas, son situaciones que pueden ocurrir. En este sentido, subrayó que se encuentran en un proceso de construcción, lo que implica que deben adaptarse y corregir errores para poder mejorar su desempeño en el corto plazo.
Finalmente, la conferencia de prensa tocó el tema de la salida de Lucas Assadi. El lateral fue honesto al reconocer la calidad técnica del jugador saliente, afirmando que el talento de Assadi es algo que será muy difícil de encontrar dentro del fútbol chileno. A pesar de la magnitud de la baja, Hormazábal mantuvo una actitud optimista respecto al resto del grupo. Sostuvo que cuentan con compañeros preparados que se esfuerzan día a día y que la salida de Assadi representa una oportunidad para que otros futbolistas asuman la responsabilidad. Concluyó asegurando que cualquier compañero que sea designado para ocupar esa posición en la cancha lo hará de la mejor manera posible.




