En una operación coordinada y tras un exhaustivo trabajo de inteligencia, la Policía Nacional del Ecuador logró la captura de Bryan Darío P., un hombre de 34 años de edad que se encontraba prófugo de la justicia. El sujeto fue localizado y aprehendido el pasado 1 de septiembre en el sur de la ciudad de Quito, específicamente en el distrito Eloy Alfaro.
La detención de Bryan Darío P. no fue un hecho fortuito, sino el resultado de una planificación estratégica denominada operación 'Cero Impunidad 287'. Este operativo estuvo bajo el mando y liderazgo de la Unidad Nacional de Detención de Personas de Alta Peligrosidad Requeridas por la Ley, una unidad especializada en la localización de individuos que representan un riesgo significativo para la sociedad o que poseen sentencias judiciales pendientes de cumplimiento.
Según informaron las autoridades policiales, los agentes de inteligencia mantuvieron un seguimiento riguroso durante varios meses sobre los movimientos y el posible paradero del sospechoso. Este despliegue permitió ubicar la posición exacta del prisionero en el sector sur de la capital, donde se procedió a su captura inmediata para evitar que continuara evadiendo la acción de la ley.
El motivo de la búsqueda de Bryan Darío P. se remonta a un crimen atroz ocurrido el 12 de julio del año 2020. Los hechos tuvieron lugar en la parroquia Calderón, ubicada al norte del Distrito Metropolitano de Quito. En aquella fecha, la víctima, identificada como Mayra Barragán, perdió la vida en circunstancias violentas que fueron posteriormente esclarecidas mediante las investigaciones policiales y fiscales.
De acuerdo con los expedientes y las investigaciones recabadas en su momento, los hechos se originaron mientras la víctima se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas dentro de su propia vivienda. En el lugar se hallaban presentes el hoy detenido, Bryan Darío P., y otro individuo identificado como Mario G. En el curso de este encuentro, ambos hombres agredieron físicamente a Mayra Barragán con tal nivel de violencia que le causaron la muerte.
Tras el cometimiento del crimen, los agresores intentaron ocultar sus huellas para evadir la responsabilidad penal. El detenido y su acompañante trasladaron el cuerpo sin vida de la víctima hacia un terreno alejado, donde procedieron a esconder el cadáver entre la vegetación espesa del lugar. Con el fin de eliminar cualquier rastro o evidencia que pudiera vincularlos con el femicidio, los implicados también quemaron la ropa de la víctima antes de abandonar la escena.
El proceso judicial posterior permitió demostrar la responsabilidad penal de Bryan Darío P. en los tribunales de justicia. Debido a la gravedad de los hechos y la concurrencia de agravantes, el hombre fue condenado a la pena máxima establecida por la ley para este delito: una sentencia de 34 años y 8 meses de prisión.
Además de la privación de libertad, la sentencia impuesta incluyó sanciones económicas considerables. El sentenciado fue condenado al pago de una multa equivalente a 1 000 Salarios Básicos Unificados. Asimismo, el tribunal ordenó una reparación integral por un monto de 10 000 dólares estadounidenses a favor del hijo menor de edad de Mayra Barragán, quien quedó en estado de orfandad a consecuencia del crimen.
Tras su captura el 1 de septiembre, Bryan Darío P. fue puesto de manera inmediata a órdenes de las autoridades judiciales correspondientes. El objetivo es asegurar su ingreso rápido a un centro de privación de libertad, donde deberá cumplir la totalidad de la condena impuesta por el femicidio de Mayra Barragán, poniendo fin así a su periodo de evasión.






