En una operación de control y vigilancia ejecutada en la provincia de Chiriquí, inspectores de la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera (DPFA) lograron la retención de un importante cargamento de material explosivo. El hallazgo se produjo durante una jornada de verificación e inspección rutinaria llevada a cabo en uno de los puntos de control de divisas, donde se detectó el traslado irregular de estos productos en un vehículo particular.
De acuerdo con la información suministrada por la Autoridad Nacional de Aduanas, el procedimiento se inició como parte de las labores estándar de supervisión que realizan los funcionarios en las vías de comunicación. Durante la revisión exhaustiva del vehículo, los inspectores de la DPFA localizaron ocho cajas de dimensiones pequeñas. Tras proceder con la apertura y revisión de dichos contenedores, se confirmó que en su interior se transportaba material explosivo, específicamente bengalas, las cuales son utilizadas comúnmente en actividades relacionadas con la pesca.
Una vez asegurada la mercancía, el equipo de inspectores procedió a realizar el conteo detallado de las unidades. El resultado de esta verificación determinó que el cargamento constaba de un total de 800 unidades de material pirotécnico. Según las estimaciones proporcionadas por la institución aduanera, el valor aproximado de este material retenido asciende a los 12,000 dólares estadounidenses.
El aspecto crítico de este operativo radica en que, al momento de la inspección, se estableció que la persona responsable del traslado no contaba con la documentación legal requerida para el transporte de material pirotécnico o explosivo. Las autoridades enfatizaron que el traslado de este tipo de mercancías no puede realizarse de manera arbitraria, ya que existen permisos específicos y requisitos institucionales y operativos estrictos que deben cumplirse para la movilización y el manejo de productos explosivos dentro del territorio nacional.
Ante el incumplimiento de las disposiciones legales vigentes y la presunta infracción de las normas de transporte, la Autoridad Nacional de Aduanas procedió a la retención inmediata de la totalidad de la mercancía. Actualmente, las 800 bengalas se encuentran bajo la custodia y resguardo de la institución para evitar cualquier riesgo y asegurar que el material no regrese a la circulación irregular.
Para dar continuidad al proceso legal, el caso ha sido remitido formalmente al Departamento Sumarial. Esta instancia administrativa y legal será la encargada de liderar las investigaciones pertinentes para deslindar responsabilidades y determinar las sanciones correspondientes contra el responsable del traslado, basándose en la ausencia de los permisos obligatorios para el manejo de sustancias peligrosas.
La Autoridad Nacional de Aduanas ha aprovechado este incidente para reiterar la importancia de sus labores permanentes de fiscalización. Estas acciones de vigilancia constante tienen como objetivo primordial garantizar que se cumplan estrictamente todas las normas que regulan el ingreso, el transporte y la movilización de cualquier tipo de mercancía dentro del país, especialmente aquellas que, por su naturaleza, representan un riesgo para la seguridad pública si no son manejadas bajo los protocolos establecidos.
Este operativo subraya el compromiso de la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera en mantener el control sobre el flujo de productos en las provincias, asegurando que todo material que circule por el territorio nacional cuente con el respaldo documental y los permisos operativos exigidos por la ley. La operatividad en los puntos de control de divisas sigue siendo una pieza clave para la detección de actividades irregulares y la prevención de riesgos asociados al transporte no autorizado de materiales sensibles.






