A partir del 1 de septiembre, el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) ha implementado un cambio significativo en el calendario de vacunación infantil al incorporar la vacuna antineumocócica conjugada 20 valente (PCV20). Esta nueva fórmula llega para reemplazar a la PCV13, que había sido la herramienta estándar hasta la fecha, con el objetivo fundamental de elevar el estándar de protección de los lactantes en el país.
La principal diferencia y ventaja de la nueva vacuna radica en su capacidad de cobertura: la PCV20 amplía de 13 a 20 los serotipos del neumococo cubiertos. Este incremento en la amplitud de la protección busca reforzar la defensa de los lactantes frente a patologías graves y potencialmente letales, tales como la neumonía, la meningitis y la sepsis. A pesar de este salto cualitativo en la cobertura, las autoridades sanitarias han confirmado que el esquema de dosis se mantiene sin modificaciones.
Esta actualización no es azarosa, sino que responde a una recomendación técnica del Comité Asesor de Vacunas y Estrategias de Inmunización (CAVEI) y se sustenta en señales epidemiológicas claras. De acuerdo con datos oficiales, se ha registrado un aumento considerable en los casos confirmados de enfermedad neumocócica invasora. Mientras que en el año 2022 se contabilizaron 400 casos (lo que representaba una tasa de 2 por cada 100 mil habitantes), para el año 2025 la cifra ascendió a 773 casos, elevando la incidencia a 3,8 por cada 100 mil habitantes.
Al respecto, María Paz Bertoglia, epidemióloga y académica del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, señala que este incremento obedece en parte a un "rebote" esperado tras el periodo de restricciones sanitarias. No obstante, advierte sobre un fenómeno conocido como el "reemplazo de serotipos": cuando una vacuna reduce la circulación de ciertos tipos de bacterias, otros serotipos no contemplados en la fórmula original encuentran espacio para circular y propagarse.
A este escenario se suma un factor estacional crítico. Durante la semana epidemiológica 33 del presente año, la positividad de virus respiratorios alcanzó el 56,1%, siendo el registro más alto de 2026. La especialista explica que una infección viral previa actúa como facilitador para que el neumococo se vuelva invasor. Por esta razón, el Ministerio de Salud ha reforzado la vigilancia epidemiológica y el diagnóstico precoz. Asimismo, Bertoglia menciona la preocupación de la Organización Mundial de la Salud desde 2024 respecto a la resistencia a los antimicrobianos, fenómeno que limita las opciones de tratamiento en los cuadros clínicos más severos.
La ventaja central de la PCV20 es, por tanto, su capacidad de reducir el riesgo de enfermedad invasora frente a variantes que actualmente circulan sin control. Además, suma protección contra cuadros no invasores, como la otitis media, la cual representa una parte importante del consumo de antibióticos en la población infantil.
En términos de acceso, la vacuna está destinada a todos los lactantes del país de forma gratuita, estando disponible tanto en la red de salud pública como en los vacunatorios privados que cuentan con convenio. El esquema de administración se mantiene: los lactantes de término recibirán dosis a los 2 y 4 meses, con un refuerzo a los 12 meses. En el caso de los lactantes prematuros, el esquema comprende dosis a los 2, 4 y 6 meses, además del refuerzo a los 12 meses.
Es importante precisar que no se trata de una dosis extra, sino de una vacuna con mayor capacidad protectora. Aquellos lactantes que ya hayan iniciado su esquema con la PCV13 no deben reiniciarlo; los vacunatorios utilizarán primero las dosis disponibles de la fórmula anterior para cerrar los esquemas ya comenzados.
En cuanto a la seguridad, la PCV20 cuenta con el respaldo de las principales agencias regulatorias internacionales y años de uso en diversos países. Según la académica de la UNAB, su perfil de seguridad es similar al de la PCV13. Las reacciones más comunes ocurren en las primeras 48 horas y son locales, como enrojecimiento, hinchazón o molestia en el sitio de la inyección. En algunos casos, puede presentarse fiebre, irritabilidad, somnolencia o disminución del apetito, síntomas que son leves y transitorios.
Una advertencia específica se extiende a los niños nacidos con 28 semanas de gestación o menos. En este grupo, se recomienda vigilar la respiración durante las 48 a 72 horas posteriores a las dosis de la serie primaria debido a un riesgo potencial de apnea descrito para vacunas inyectables. Esta es una medida de observación y no constituye una contraindicación.
Finalmente, la autoridad sanitaria reconoció que esta actualización no incluye aún a las personas mayores, grupo que concentra la mayor mortalidad por neumococo. Datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) indican que el 78% de las muertes en 2024 y 2025 se concentraron en personas de 60 años o más. El Ministerio de Salud se ha comprometido a reemplazar la vacuna polisacárida utilizada en este grupo para el año 2027.
Se insta a los padres, madres y cuidadores a revisar los carnés de vacunación y verificar dosis pendientes a través del Portal Paciente con ClaveÚnica. Asimismo, se alerta sobre señales que requieren atención inmediata en lactantes: dificultad para respirar, rechazo a la alimentación, fiebre alta o temperatura anormalmente baja, irritabilidad o somnolencia extrema, vómitos persistentes y rigidez de cuello. Para dudas, se encuentran disponibles los profesionales de la red de salud y los canales de Salud Responde.






