El Hospital Garrahan ha comunicado la desvinculación de Norma Lezana, nutricionista de la institución y referente de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT). La medida fue tomada luego de que se llevara a cabo un sumario administrativo cuyo objetivo era determinar si la profesional había cumplido efectivamente con sus funciones asistenciales durante el transcurso del año 2025.
Según el comunicado emitido por la institución, las actuaciones procesales revelaron que el hospital no pudo acreditar que Lezana hubiera realizado tareas propias de su especialidad como nutricionista en el periodo analizado. Por el contrario, el proceso sumarial constató que su actividad estuvo centrada primordialmente en la participación en actividades gremiales. Para llegar a esta conclusión, la dirección del nosocomio tomó declaraciones a diversos trabajadores, a quienes se les consultó específicamente sobre el desempeño laboral de la profesional.
La resolución de desvincular a la gremialista se encuadró dentro de una estrategia de “fortalecimiento institucional”. De acuerdo con el hospital, esta medida busca garantizar que las funciones asignadas a cada puesto sean cumplidas rigurosamente y asegurar una administración eficiente y transparente de los recursos públicos. Este proceso ocurre en un marco de alta tensión, ya que durante 2025 la institución atravesó un periodo de elevada conflictividad gremial, caracterizado por asambleas, movilizaciones y diversas medidas de fuerza que afectaron el funcionamiento normal del establecimiento.
En dicho contexto, el Hospital Garrahan sostuvo que Lezana mantuvo una participación activa en las acciones gremiales, llegando incluso a protagonizar la ocupación de la oficina de la Dirección Médica. Desde la conducción del hospital afirmaron que, a pesar de las constantes medidas de fuerza, se logró mantener la atención y la continuidad de las prestaciones esenciales gracias al personal asistencial que cubrió la carga laboral de aquellos trabajadores que se encontraban en paro.
El sumario concluyó que la profesional "no atendió a ningún paciente" e incumplió las tareas correspondientes a su puesto durante el periodo bajo análisis. Por este motivo, la institución vinculó la desvinculación con el inicio de una nueva etapa de gestión. Esta nueva fase está centrada en la exigencia de responsabilidades laborales, el uso responsable de los recursos del Estado y la prioridad absoluta en la atención de los niños y adolescentes que concurren al centro de salud.
A partir de fuentes vinculadas al caso, se pudo reconstruir que ninguno de los trabajadores entrevistados durante el sumario declaró haber visto a Lezana cumpliendo tareas asistenciales dentro del hospital. Los testimonios coincidieron en señalar su presencia exclusiva en actividades sindicales. La situación llegó al punto de que ni siquiera sus superiores directos pudieron precisar cuál era el lugar físico de trabajo asignado a la nutricionista dentro de la estructura de la institución.
Un aspecto complejo del caso es que la profesional cuenta con tutela gremial, un estatus legal que protege a los representantes sindicales de despidos arbitrarios. Debido a esta condición, el expediente de desvinculación incluye un pedido formal a la Justicia para que se retire dicha tutela. Hasta que un juez se expida sobre este punto legal, Lezana continuará concurriendo al hospital.
De acuerdo con el convenio que rige la actividad, los trabajadores con tutela gremial tienen permitido destinar hasta 10 horas mensuales a tareas sindicales. Sin embargo, según trascendió, Lezana fichaba su ingreso al hospital pero dedicaba la totalidad de su jornada laboral a la actividad gremial, lo que explicaría la ausencia total de registros de atención a pacientes a lo largo de todo el año 2025.
El conflicto se desarrolló en un escenario crítico donde el hospital contabilizó más de 40 medidas de fuerza durante el año. En ese marco, se destacó la contradicción de que Lezana, vistiendo el delantal blanco, sostuvo públicamente que la salud de los niños atendidos en la institución estaba en duda, mientras que ella misma no registraba la atención de un solo paciente. Para la conducción del Garrahan, quien no cumple con sus tareas asistenciales no puede continuar formando parte del plantel.
Finalmente, la institución remarcó su compromiso con la atención de los pacientes y con el personal que sí cumple sus funciones. En este sentido, el hospital señaló que actualmente lleva adelante el plan de obras más amplio de su historia, el cual contempla la incorporación de equipamiento hospitalario de última generación, mejoras sustanciales en la infraestructura y actualizaciones salariales para los trabajadores.






