La ciudad de Belo Horizonte fue el escenario del "Ato Nacional Lula com Mulheres", un evento masivo que congregó a cerca de 7 mil personas con el objetivo de poner en relieve las políticas públicas dirigidas a la población femenina. Durante la jornada, ministras, gestoras gubernamentales y beneficiarias de diversos programas federales tomaron el protagonismo para presentar los resultados de las iniciativas implementadas en los últimos años, defendiendo la necesidad de dar continuidad y profundizar estas acciones en el futuro cercano.
El encuentro no solo sirvió como un espacio de rendición de cuentas sobre los logros alcanzados, sino que también reafirmó el apoyo político a la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El evento posicionó las voces femeninas en el núcleo del debate nacional sobre los pasos a seguir en materia de protección, autonomía económica, salud, educación, vivienda, ciencia y la lucha contra las desigualdades sociales.
La ministra de las Mujeres, Márcia Lopes, subrayó la relevancia de la participación femenina para el fortalecimiento de la democracia brasileña. Durante su intervención, recordó que la recreación del Ministerio de las Mujeres en 2023 constituyó un marco fundamental para retomar una estructura estatal específica dedicada a la formulación de políticas públicas para este sector de la población. Lopes fue enfática al declarar que el objetivo es un Brasil donde las mujeres estén "vivas, libres y sin miedo".
Uno de los ejes centrales del acto fue el combate a la violencia de género. Sheila de Carvalho presentó los avances del "Pacto Brasil Contra o Feminicídio", informando que, en sus primeros 200 días de implementación, la iniciativa ha contribuido a una reducción del 15% en los casos de feminicidio. De Carvalho destacó además la aplicación de medidas diseñadas para acelerar la concesión de protección a las víctimas y agilizar la detención de los agresores, abogando por una actuación articulada del Estado para prevenir crímenes y responsabilizar a los culpables.
En el ámbito de la vivienda y la autonomía, la exministra Miriam Belchior expuso el impacto de las políticas habitacionales, señalando que se han entregado 2,1 millones de viviendas a nombre de mujeres. Belchior vinculó la construcción de escuelas y guarderías con la urgencia de disminuir la sobrecarga de las brasileñas, quienes aún asumen una proporción desmedida de las tareas domésticas y el trabajo de cuidados. En este sentido, la ampliación de los servicios públicos fue presentada como una herramienta clave para garantizar la autonomía económica y mejorar las condiciones de inserción de las mujeres en el mercado laboral.
Por su parte, la ministra de Cultura, Margareth Menezes, abordó la problemática de la doble jornada laboral. Según datos presentados en el evento, cuando se suman las horas de trabajo profesional y las tareas domésticas, algunas mujeres llegan a trabajar casi 64 horas por semana. Menezes criticó la escala laboral de 6x1 y resaltó el potencial de la economía creativa y la cultura para generar empleo y renta, mencionando los inversiones realizadas a través de instrumentos como la Ley Rouanet.
En materia de salud, Ana Luiza Caldas detalló iniciativas específicas como los programas de teleatención, las cirugías de reconstrucción mamaria y la expansión de la oferta gratuita de anticonceptivos, buscando adaptar la atención a las necesidades de las mujeres en las diferentes etapas de su vida.
La perspectiva de interseccionalidad fue planteada por Rachel Barros de Oliveira, quien enfatizó que las políticas públicas deben considerar las diferencias sociales y raciales, especialmente para enfrentar las desigualdades que afectan con mayor intensidad a las mujeres negras. En una línea similar, Janine Mello mencionó la importancia de alcanzar a otros grupos vulnerables, incluyendo a personas en situación de calle, adultos mayores y la población LGBTQIA+.
En el sector científico y educativo, la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Luciana Santos, destacó el incremento de niñas en las becas de iniciación científica y las medidas para apoyar a las científicas que son madres, como la extensión de plazos para que la maternidad no penalice sus carreras académicas. Complementando esto, Fernanda Pacobahyba resaltó la importancia de las escuelas de tiempo integral y las guarderías para fomentar la formación infantil y la autonomía de las madres.
Finalmente, se abordó la agenda rural a través de Fernanda Machiaveli, quien anunció la implementación de quintales productivos, la ampliación del crédito rural para mujeres y la titulación de tierras quilombolas para fortalecer la capacidad productiva en el campo. El evento cerró con el testimonio de Maria, beneficiaria del programa Asas do Futuro, quien pidió que el Ministerio de las Mujeres y las políticas de ciencia sean permanentes. El consenso final del acto fue que la protección, la educación y la igualdad de oportunidades deben seguir siendo prioridades centrales en la agenda nacional.






