Chile ha experimentado una evolución significativa en la gestión de su atmósfera durante los últimos veinte años, registrando una mejoría notoria en la calidad del aire a nivel nacional. Sin embargo, este progreso no ha sido uniforme, y persisten desigualdades ambientales profundas entre las diversas regiones del país.
De acuerdo con un análisis publicado en el año 2025 en la revista especializada Atmosphere, un estudio desarrollado conjuntamente por la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo (UDD) revela que, si bien ha habido avances concretos en la reducción de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), las brechas ambientales siguen siendo una preocupación central, especialmente en el sur y en sectores industriales específicos.
En el caso del sur chileno, el informe advierte que el uso intensivo de leña húmeda continúa siendo el factor principal de la contaminación atmosférica. Kevin Basoa, representante del CR2, señaló que la regulación sobre el uso de leña aún no se ha implementado de manera plena en dicha región. Basoa subrayó que este combustible está profundamente arraigado en la identidad de muchas comunidades, lo que representa un obstáculo para el avance de las normativas. A esto se suman factores geográficos y la estabilidad atmosférica vinculada al Océano Pacífico, condiciones que dificultan la dispersión adecuada de los contaminantes en el aire.
Simultáneamente, el informe pone el foco en las denominadas “zonas de sacrificio” ubicadas en el norte y centro del país. Aunque los valores generales de dióxido de azufre (SO₂) han mostrado un descenso, el problema persiste mediante episodios agudos de contaminación. Esta situación es particularmente evidente en localidades como Coronel y Talcahuano, donde la calidad del aire sigue siendo un desafío crítico.
En contraste con estas zonas problemáticas, el monitoreo actual muestra realidades distintas en otras comunas. Al 29 de agosto de 2026, la calidad del aire en Concón se reporta como "buena", presentando registros positivos en los principales agentes contaminantes. Los datos indican que los niveles de MP 10 se encuentran en 23 µg∕m3N, mientras que el dióxido de azufre se sitúa en 24.9 µg∕m3N. Asimismo, se registran valores favorables para el dióxido de nitrógeno (14.68 ppbv), monóxido de carbono (0.55 ppmv) y ozono (5 ppbv). Este escenario describe un aire relativamente limpio y saludable, permitiendo que los residentes de Concón realicen actividades al aire libre sin riesgos significativos para su salud.
Para comprender estos datos, es necesario referirse al Índice de Calidad del Aire referido a Partículas (ICAP), establecido por el D.S. Nº 59/1998 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia de la República. Este sistema define la Norma de Calidad Primaria para Material Particulado Respirable MP10 y establece niveles de alerta: "Buena" (0 – 99), "Regular" (100 – 199), "Alerta" (200 – 299), "Pre-emergencia" (300 – 499) y "Emergencia" (500 o superior). Las MP10 son partículas inhalables menores a 10 micrómetros pero mayores a 2.5 micrómetros, generadas por fuentes móviles y estacionarias, ya sea de forma natural o antropogénica, asociadas generalmente a la combustión no controlada en vehículos, plantas de energía e industrias de cerámica, fundición y pinturas.
A pesar de que Concón se encuentre en estado "bueno", existen restricciones vigentes en otras zonas para mantener el control ambiental. En la provincia de Santiago y las comunas de San Bernardo y Puente Alto, rige la prohibición del uso de calefactores a leña, exceptuando los de pellets, además de un control estricto de humos visibles. En cuanto al transporte, se mantiene la restricción permanente para vehículos sin sello verde al interior del Anillo Américo Vespucio y una restricción de cuatro dígitos fuera de dicho anillo de lunes a viernes. También aplican restricciones para vehículos con sello verde inscritos antes del 1 de septiembre de 2011 y motocicletas inscritas antes del 1 de septiembre de 2010. Asimismo, el transporte de carga sin sello verde tiene restricción de cuatro dígitos y se prohíben las quemas agrícolas en toda la Región Metropolitana entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre.
Finalmente, las autoridades recomiendan medidas preventivas para días de pre-emergencia y emergencia, como el uso de mascarillas en niños, adultos mayores, embarazadas y enfermos crónicos, priorizar el transporte público, evitar fumar en interiores y mantener los vehículos con la revisión de gases al día. En relación al uso de calefactores, se insta a utilizar leña seca (menos del 25% de humedad) y picada, evitar quemar troncos enteros y mantener el tiraje abierto al menos 10 minutos tras iniciar el fuego. También se recomienda evitar la acumulación de creosota y hollín en el cañón y, en la medida de lo posible, migrar hacia combustibles alternativos como electricidad, gas o pellets.






