El municipio de Yolombó, ubicado en el Nordeste del departamento de Antioquia, se encuentra actualmente en estado de alerta tras registrarse graves afectaciones provocadas por vientos huracanados. Estos fenómenos climáticos impactaron con fuerza tanto el área urbana como las zonas rurales de la localidad, dejando un rastro de daños materiales que las autoridades locales están trabajando por cuantificar y mitigar.
De acuerdo con la información suministrada por la administración municipal, el fenómeno meteorológico no fue un evento aislado, sino que se manifestó durante dos días consecutivos. El vendaval se registró específicamente los días 27 y 28 de agosto, presentándose principalmente en horas de la madrugada. La intensidad de los vientos fue tal que provocó el desprendimiento de cubiertas en diversas viviendas y la caída de numerosos árboles, los cuales obstruyeron diferentes vías de acceso y tránsito dentro del municipio.
El alcalde de Yolombó, Jesús Amador Pérez, ha sido el encargado de brindar el balance parcial de esta emergencia. En sus declaraciones, el mandatario destacó que el impacto en la población civil ha sido considerable, reportando que al menos 15 familias han perdido el techo de sus hogares. Según el alcalde, la fuerza del viento dejó a estas personas prácticamente al descubierto, provocando que sus enseres y pertenencias se mojaran debido a la exposición directa a la lluvia y el viento, lo que obligó a los afectados a abandonar el interior de sus casas y trasladarse a la parte exterior para resguardarse.
El sector educativo tampoco quedó exento de los daños. El reporte oficial indica que dos instituciones educativas sufrieron afectaciones significativas. Entre ellas, se resalta la situación de la escuela de la Indiana, ubicada en la zona rural, así como una institución educativa situada en la parte urbana del municipio, la cual también ha sufrido daños considerables en su infraestructura.
Además del impacto en las viviendas y centros educativos, la economía local ha sentido el golpe. Se ha reportado la ocurrencia de daños graves en un trapiche dedicado a la producción de panela. En este momento, las autoridades y los propietarios se encuentran evaluando la magnitud de los perjuicios en dicha instalación para poder cuantificar las pérdidas económicas exactas que este sector productivo ha sufrido a raíz del vendaval.
Ante la magnitud de la situación, el alcalde Jesús Amador Pérez ha hecho un llamado urgente a toda la población yolombense. El mandatario solicitó a los ciudadanos que se acerquen a la administración municipal para reportar formalmente todas las afectaciones que hayan sufrido en sus propiedades o negocios. Este paso es fundamental, ya que el objetivo es consolidar un censo detallado y elevar un informe exhaustivo ante la Dagran y el gobierno nacional, con el fin de gestionar y solicitar las ayudas necesarias para la recuperación de la zona.
En cuanto a las medidas administrativas inmediatas, el alcalde manifestó su intención de activar el comité de gestión de riesgo. El propósito de esta acción es evaluar la posibilidad de emitir una declaración de calamidad. De concretarse esta medida, la administración municipal podría agilizar los procesos de compra de materiales esenciales, tales como techos y cubiertas, para brindarle una solución rápida a las familias que quedaron sin hogar durante esta misma semana.
A pesar de la gravedad de los daños materiales en la infraestructura, las viviendas, las escuelas y la producción agrícola, las autoridades han brindado un parte de tranquilidad en cuanto a la integridad física de los habitantes. Hasta el momento, se ha manifestado oficialmente que no se reportan personas lesionadas ni víctimas fatales a causa de los vientos huracanados. Las labores de censo y limpieza de las vías afectadas continúan en desarrollo para restablecer la normalidad en el municipio.





