El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a profundizar la tensión política con el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. En el marco de una conferencia de prensa realizada en la Casa de Gobierno bonaerense, el mandatario presentó un plan integral de prevención y mitigación diseñado para enfrentar el posible impacto del fenómeno climático conocido como “Súper Niño”, aprovechando la oportunidad para lanzar duras críticas a la administración central por la falta de recursos destinados a obras públicas y atención de emergencias.
Como eje central de su estrategia, Kicillof anunció la creación de una Mesa Interministerial. Este organismo tendrá la misión fundamental de coordinar la respuesta de la provincia en conjunto con los 135 municipios del territorio bonaerense. El esquema de trabajo involucrará a diversas áreas de la administración provincial, buscando optimizar y fortalecer los mecanismos de alerta temprana, prevención y asistencia directa a la población en caso de contingencias.
El gobernador advirtió que, según las proyecciones, el fenómeno del “Súper Niño” podría provocar precipitaciones más intensas y frecuentes de lo habitual entre los meses de septiembre y enero. En este sentido, explicó que la Provincia de Buenos Aires ha estado trabajando anticipadamente para mitigar un escenario que podría derivar en inundaciones y complicaciones logísticas en diversos distritos.
Sin embargo, el anuncio técnico fue acompañado por una fuerte carga política. Kicillof centró una parte considerable de su exposición en cuestionar la gestión de la Nación, asegurando que no se puede aceptar que el Gobierno nacional abandone sus responsabilidades básicas. En este sentido, el gobernador reclamó una mayor coordinación, inversiones concretas y el envío urgente de recursos para poder afrontar las eventuales emergencias climáticas que el territorio podría sufrir.
En términos financieros, el mandatario bonaerense fue preciso en sus denuncias. Kicillof señaló que el Gobierno nacional retiene fondos críticos para la infraestructura hídrica: específicamente, denunció la retención de $293.000 millones correspondientes al Fondo Hídrico y una suma de $2,1 billones provenientes de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). El gobernador fue tajante al afirmar que, mientras la provincia coordina acciones con municipios y otras jurisdicciones, continuará reclamando la devolución de estos fondos, los cuales deben ser destinados a la ejecución de obras necesarias y a la gestión de situaciones de emergencia.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, brindó detalles sobre el esfuerzo económico provincial. Informó que la inversión total de los organismos bonaerenses para responder a los efectos del fenómeno asciende a $2,3 billones. Entre las medidas operativas ya en marcha, destacó el refuerzo de los trabajos de dragado y destronque en las islas del Delta, además de la implementación de herramientas de monitoreo meteorológico y la coordinación estrecha con los gobiernos locales.
La ministra de Ambiente, Daniela Vilar, aportó la base científica de la medida, señalando que los estudios estiman una alta probabilidad de que se produzca un evento de gran intensidad hacia el final de la primavera y el comienzo del verano. Debido a esto, la Provincia mantendrá un seguimiento permanente de los niveles de las cuencas y el régimen de lluvias.
Para fortalecer la capacidad de anticipación de los intendentes, se prevé ampliar la red de estaciones meteorológicas y distribuir pluviómetros en los distritos. En relación a esto, Gabriel Katopodis, desde el área de Infraestructura, destacó el despliegue de obras hidráulicas y la puesta en marcha de un visor provincial de estaciones meteorológicas, permitiendo que los municipios conozcan en tiempo real la situación climática de su zona.
En el ámbito de la seguridad, el ministro Javier Alonso detalló los recursos disponibles para el rescate y la asistencia: la provincia cuenta con 11 helicópteros, 427 embarcaciones de rescate acuático, 543 móviles de emergencia y el uso de drones para el relevamiento de zonas rurales.
Finalmente, Kicillof confirmó que el próximo lunes viajará a la provincia de La Pampa. Allí se reunirá con su par, Sergio Ziliotto, con el objetivo de coordinar medidas conjuntas frente al fenómeno climático y avanzar en convenios de cooperación. Esta estrategia bonaerense, aunque enfocada en la prevención de lluvias extraordinarias, reafirma la abierta disputa entre el gobernador y la Casa Rosada por la distribución de fondos nacionales.






